{"id":7732,"date":"2026-03-05T00:00:36","date_gmt":"2026-03-05T03:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7732"},"modified":"2026-03-04T08:07:15","modified_gmt":"2026-03-04T11:07:15","slug":"ii-jueves-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-jueves-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"II Jueves de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7732-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/05-marzo-audio-II-JuevesCuaresma-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/05-marzo-audio-II-JuevesCuaresma-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/05-marzo-audio-II-JuevesCuaresma-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/05-marzo-audio-II-JuevesCuaresma-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a los fariseos:<\/p>\n<p>\u00abHab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda de p\u00farpura y lino fin\u00edsimo y cada d\u00eda hac\u00eda espl\u00e9ndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yac\u00eda un pobre llamado L\u00e1zaro, que ansiaba saciarse con lo que ca\u00eda de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas.<\/p>\n<p>El pobre muri\u00f3 y fue llevado por los \u00e1ngeles al seno de Abraham. El rico tambi\u00e9n muri\u00f3 y fue sepultado.<\/p>\n<p>En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levant\u00f3 los ojos y vio de lejos a Abraham, y a L\u00e1zaro junto a \u00e9l. Entonces exclam\u00f3: &#8220;Padre Abraham, ten piedad de m\u00ed y env\u00eda a L\u00e1zaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan.&#8221;<\/p>\n<p>Hijo m\u00edo, respondi\u00f3 Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y L\u00e1zaro, en cambio, recibi\u00f3 males; ahora \u00e9l encuentra aqu\u00ed su consuelo, y t\u00fa, el tormento. Adem\u00e1s, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aqu\u00ed hasta all\u00ed no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de all\u00ed hasta aqu\u00ed.&#8221;<\/p>\n<p>El rico contest\u00f3: &#8220;Te ruego entonces, padre, que env\u00edes a L\u00e1zaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que \u00e9l los prevenga, no sea que ellos tambi\u00e9n caigan en este lugar de tormento.&#8221;<\/p>\n<p>Abraham respondi\u00f3: &#8220;Tienen a Mois\u00e9s y a los Profetas; que los escuchen.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;No, padre Abraham, insisti\u00f3 el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentir\u00e1n.&#8221;<\/p>\n<p>Abraham respondi\u00f3: &#8220;Si no escuchan a Mois\u00e9s y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencer\u00e1n.&#8221;\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En medio de la emoci\u00f3n de la transfiguraci\u00f3n, Pedro dijo: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 bien estamos aqu\u00ed! Hagamos tres capas\u00bb. Quer\u00eda eternizar ese momento, sin embargo, se oy\u00f3 una vos del cielo que dijo: \u00abEste es mi Hijo muy querido, esc\u00fachenlo\u00bb. En definitiva, lo que le interesa a nuestro Padre del Cielo es que escuchemos a su Hijo. S\u00ed, es verdad, disfrutamos cuando sentimos \u00abtabores\u00bb, cuando sentimos transfiguraciones en la vida, sin embargo, mientras dure nuestra vida aqu\u00ed en la tierra, entre las luchas, las ca\u00eddas y nuestro caminar, tenemos que escuchar a Jes\u00fas. Eso es lo m\u00e1s importante. Si vienen regalos, si vienen transfiguraciones, gozos inefables que no podemos explicar con palabras, bienvenidos sean. Pero, mientras tanto, escuchemos, solo escuchando lograremos tener fuerzas para caminar, para seguir.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hay evangelios que son tan expresivos, dicen tanto de solo escucharlos, palabras y par\u00e1bolas en las que Jes\u00fas fue tan directo, tan \u00absin vueltas\u00bb, tan firme, que uno podr\u00eda pensar que no necesitan explicaci\u00f3n nuestra. Es verdad, sin embargo, siempre es bueno volver a escucharlos, siempre es bueno volver a decir algo para despertarnos del letargo en el que vivimos muchas veces, mientras es bueno volver a preguntarnos si estamos o no viviendo eso que escuchamos. Somos propensos a olvidar, dec\u00edamos estos d\u00edas, nos vamos acomodando en nuestras cosas y podemos pasar de largo mil y una veces por lugares que en realidad no podemos olvidar. \u00abLugares de nuestra fe\u00bb que si los olvidamos se atrofia el coraz\u00f3n y caemos lentamente en una fe armada a la carta, no una fe que cambia la vida, sino una fe que se adapta a nuestra vida. A Pedro, Santiago y Juan tambi\u00e9n les pas\u00f3 eso en el momento de la cruz. Se durmieron, \u00bfte acord\u00e1s? Pedro lo neg\u00f3 tambi\u00e9n a pesar que hab\u00edan vivido la transfiguraci\u00f3n, fueron capaces de negarlo. Por eso, tenemos que pedir no olvidar y tener fuerzas cuando toque hacerlo. Un lugar de la fe, irremplazable, inamovible, que jam\u00e1s cambiar\u00e1, aunque pasen y pasen los a\u00f1os\u2026 \u00bfSab\u00e9s cu\u00e1l es? Los pobres. \u00bfPor qu\u00e9 digo un lugar de la fe? Porque quiere decir que ah\u00ed la encontramos, porque ah\u00ed encontramos con quien decimos que amamos y a quien le decimos que creemos, con Jes\u00fas. \u00bfC\u00f3mo hacer para esquivar y minimizar las palabras del Maestro en Algo del Evangelio de hoy? Imposible. Si recibimos bienes en la tierra, ya sea por regalo o por esfuerzo personal \u2013 o ambas a la vez, como se da generalmente\u2013 y no sabemos compartirlos o no queremos compartirlos al ver a tantos que la pasan mal en la puerta de nuestra casa, terminaremos alg\u00fan d\u00eda pidiendo clemencia a aquellos mismos que no quisimos socorrer cuando nos necesitaron. Ninguno de nosotros puede acabar con el hambre en el mundo, con la injusticia, con el dolor, con la desigualdad, con \u00ablos sin techo\u00bb, pero todos podemos ayudar, de alguna manera, a los que vamos cruzando por la vida, como tambi\u00e9n nosotros fuimos ayudados. Alguno dir\u00e1: \u00abA m\u00ed nadie me regalo nada, no me sobra nada, no es culpa m\u00eda el hambre del mundo, \u00bfpor qu\u00e9 ayudar a alguien que no conozco?\u00bb. Bueno, \u00bfest\u00e1s seguro? \u00bfNadie te regal\u00f3 nada? Pensalo bien, pens\u00e1 en tu vida desde la infancia. \u00bfEst\u00e1s seguro? \u00bfEst\u00e1s seguro que en tu casa no te sobra algo? And\u00e1 mirar la cantidad de ropa que a veces ten\u00e9s y no usas. And\u00e1 a mirar tu cocina la comida que ten\u00e9s, la heladera que a veces sobra mucho. Mir\u00e1 tu billetera o la cuenta de tu banco y f\u00edjate si en realidad necesit\u00e1s todo lo que ten\u00e9s. \u00bfNo ser\u00e1 que andamos con mucho sin necesidad? Mientras nosotros los cristianos a veces almacenamos y custodiamos lo que tenemos, miles y miles luchan d\u00eda a d\u00eda por lo de cada d\u00eda, ni siquiera lo de ma\u00f1ana, sino lo de cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas no reprocha que tengamos bienes, esto no es una cuesti\u00f3n de ideolog\u00eda pol\u00edtica, reprocha la cerraz\u00f3n del coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>No est\u00e1 mal tener cosas que nos ayudan a vivir mejor, lo que est\u00e1 mal es no compartir, lo que est\u00e1 mal es ver alguien tirado y pasar de largo, lo que est\u00e1 mal es gastar miles y miles en cosas superfluas y no ser capaces de mirar y sentir el dolor de tanta gente que no puede, que no le alcanza, no importa por qu\u00e9, pero no le alcanza. Lo que est\u00e1 mal es que haya gente que tenga dos o tres casas, y otros ni siquiera tengan un rancho para vivir.<\/em><\/p>\n<p><em>En este mundo hay millones de L\u00e1zaros que est\u00e1n comiendo las \u00abmigajas\u00bb que caen de la mesa de tantos que gastan y gastan, por gastar nom\u00e1s. En este mundo hay millones de L\u00e1zaros que son acariciados por los perros y no por nosotros, los cristianos, incluso hay muchos perros acariciados por los humanos casi como si fueran hombres y, sin embargo, no son capaces de acariciar un hombre que necesita de nuestra ayuda. Mientras muchos se quejan por sus derechos, y les gusta reivindicarlos sin poder mirar el todo, sin poder ver con amplitud las necesidades de la sociedad, hay algunos que no tienen tiempo ni coraz\u00f3n, para saber si tienen derechos.<\/em><\/p>\n<p><em>A veces la cerraz\u00f3n del coraz\u00f3n humano puede llegar a ser tan grande, \u00abque, aunque los muertos resuciten, tampoco se convencer\u00e1n\u00bb. Es muy fuerte y dura esta expresi\u00f3n de Jes\u00fas, y es fuerte y duro lo que estoy diciendo, pero describe gr\u00e1ficamente el drama del coraz\u00f3n del hombre que se cierra al amor, de Dios y al amor de los m\u00e1s necesitados. Que Jes\u00fas nos libre de esta cerraz\u00f3n. No hace falta que resucite nadie para descubrir lo que Dios quiere, ya lo sabemos. Tenemos la Palabra de Dios de cada d\u00eda y lo que nos falta muchas veces es creer, aceptarla y llevarla a la vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a los fariseos: \u00abHab\u00eda un hombre rico que se vest\u00eda de p\u00farpura y lino fin\u00edsimo y cada d\u00eda hac\u00eda espl\u00e9ndidos banquetes. 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