{"id":7737,"date":"2026-03-06T00:00:43","date_gmt":"2026-03-06T03:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7737"},"modified":"2026-03-04T17:22:11","modified_gmt":"2026-03-04T20:22:11","slug":"ii-viernes-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-viernes-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"II Viernes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7737-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/06-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/06-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/06-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/06-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:<\/p>\n<p>\u00abEscuchen otra par\u00e1bola: Un hombre pose\u00eda una tierra y all\u00ed plant\u00f3 una vi\u00f1a, la cerc\u00f3, cav\u00f3 un lagar y construy\u00f3 una torre de vigilancia. Despu\u00e9s la arrend\u00f3 a unos vi\u00f1adores y se fue al extranjero.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 el tiempo de la vendimia, envi\u00f3 a sus servidores para percibir los frutos. Pero los vi\u00f1adores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvi\u00f3 a enviar a otros servidores, en mayor n\u00famero que los primeros, pero los trataron de la misma manera.<\/p>\n<p>Finalmente, les envi\u00f3 a su propio hijo, pensando: &#8220;Respetar\u00e1n a mi hijo.&#8221; Pero, al verlo, los vi\u00f1adores se dijeron: &#8220;Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia.&#8221; Y apoder\u00e1ndose de \u00e9l, lo arrojaron fuera de la vi\u00f1a y lo mataron.<\/p>\n<p>Cuando vuelva el due\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 les parece que har\u00e1 con aquellos vi\u00f1adores?\u00bb<\/p>\n<p>Le respondieron: \u00abAcabar\u00e1 con esos miserables y arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros, que le entregar\u00e1n el fruto a su debido tiempo.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas agreg\u00f3: \u00ab \u00bfNo han le\u00eddo nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Se\u00f1or, admirable a nuestros ojos?<\/p>\n<p>Por eso les digo que el Reino de Dios les ser\u00e1 quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le har\u00e1 producir sus frutos.\u00bb<\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes y los fariseos, al o\u00edr estas par\u00e1bolas, comprendieron que se refer\u00eda a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero tem\u00edan a la multitud, que lo consideraba un profeta.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 bien se est\u00e1 cuando estamos con Jes\u00fas! \u00a1Qu\u00e9 bien se est\u00e1 cuando \u00e9l nos regala esos momentos de gozo! Muchas personas me lo expresan de muchas maneras, en retiros, en adoraciones, en misiones. Hay personas que no tienen ganas de volver a la realidad. Es normal, a todos nos pasa. Porque nada supera la experiencia de Jes\u00fas cuando \u00e9l nos regala y nos hace descender su amor sobre nosotros, como dice el Salmo. Sin embargo, hay que volver al llano. Sin embargo, cuando Jes\u00fas nos lleva a esa monta\u00f1a para experimentar si amor, es simplemente para que tengamos fuerza para caminar. Por eso, no podemos vivir de esos gozos. No podemos desilusionarnos cuando la fe se vuelve dura. Muchas personas tambi\u00e9n cuando todo se vuelve cotidiano dicen: \u00abPero\u2026y lo que experiment\u00e9 antes, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1? Ahora no siento nada\u00bb. Bueno, bienvenido al mundo de la fe. Ahora hay que caminar, ahora hay que amar, ahora hay que trabajar, hay que entregarse por Jes\u00fas, aun en la dificultad, aun cuando no se sienta nada. No podemos vivir de los consuelos de Dios, sino tenemos que entregarnos al Dios de los consuelos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La historia de la salvaci\u00f3n, de toda la humanidad, es al mismo tiempo siempre espejo y reflejo de nuestra historia, de tu historia de salvaci\u00f3n, de la de cada uno de nosotros. \u00bfQu\u00e9 es la historia de la salvaci\u00f3n? Bueno, es simple y sencillo. La historia de un Dios que es Padre y que anda de hace miles de a\u00f1os buscando al hombre para que el hombre se d\u00e9 cuenta de una vez por todas de que no hay nada m\u00e1s emocionante, m\u00e1s hermoso que ser encontrado por \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Ad\u00e1n y Eva se escondieron de Dios, \u00bfte acord\u00e1s? Y Dios sali\u00f3 a buscarlos, lo mismo pasa con nosotros. \u00bfVos pensabas que en tu historia eras el protagonista principal? No te la creas. Sos parte de la historia, pero no sos la historia. Dios, nuestro Padre, es el due\u00f1o y Se\u00f1or de la historia de la vida, de nuestras vidas. \u00c9l es el que cre\u00f3 el escenario, \u00e9l es el que puso la escenograf\u00eda, \u00e9l es el que la embelleci\u00f3, \u00e9l es el que la sembr\u00f3 con su amor, \u00e9l puso los actores y el que los quiso dirigir, pero los actores se rebelaron olvid\u00e1ndose del due\u00f1o de todo y quisieron hacer su propia obra.\u00a0 Jes\u00fas con esta par\u00e1bola, hace un resumen de la historia de la salvaci\u00f3n, de la historia de un Dios que ama a su creatura y por amarla le da todo, esperando algo a cambio. Y no solo le dio signos y cosas para que se d\u00e9 cuenta de su amor, sino que, no conforme con eso, envi\u00f3 a su propio Hijo, Dios mismo se hizo presente para que el hombre terminara de darse cuenta. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? Lo que escuchamos en Algo del Evangelio de hoy. Lo mataron para quedarse con la herencia (eso es lo que celebraremos en la Pascua, en la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo). El hombre se adue\u00f1a de lo que es de Dios. Ese es nuestro mayor pecado, es el peor pecado que atraviesa toda la historia, la historia grande del mundo y la historia mediana, digamos as\u00ed, de la Iglesia, la historia chiquita de cada uno de nuestros corazones. Dios que nos busca y nosotros que no respetamos sus signos y enviados, los de cada d\u00eda, sino que tantas veces los echamos de nuestra vida, los apedreamos para seguir en la nuestra. Esta historia se repite una y otra vez cuando no somos fieles al amor de Jes\u00fas, cuando no dejamos entrar a \u00e9l para recoger los frutos que le corresponden. Tenemos que tomar conciencia que nosotros estamos viviendo la mejor parte de la historia de la humanidad. \u00bfQu\u00e9?, estar\u00e1s diciendo en este momento, no nos podemos quejar. Si nos quejamos, quiere decir que todav\u00eda no entendimos nada. Muchos quisieron estar y vivir lo que nosotros estamos viviendo. Ya conocemos el final de la historia, de la pel\u00edcula, que tarde o temprano va a suceder. Jes\u00fas fue rechazado, es verdad, pero gan\u00f3 en el silencio de la cruz, de la resurrecci\u00f3n y se qued\u00f3 para siempre con nosotros. Esperando tambi\u00e9n recoger hoy los frutos de tanto amor. El rechazo de los hombres de ese tiempo y de nosotros, se transform\u00f3 en el mayor triunfo de un Dios bastante particular, que hizo y hace lo inimaginable.<\/em><\/p>\n<p><em>En lo concreto, tratemos de darnos cuenta en cada cosa que no podemos negarle a Dios lo que es suyo. No podemos negarle al Padre lo que es suyo, nuestro coraz\u00f3n. Todo es por \u00e9l, de \u00e9l y para \u00e9l, tu coraz\u00f3n y el m\u00edo. Y en la historia de este d\u00eda concreto \u2013del que nos toca vivir ahora\u2013 hay que dejarle encontrar a \u00e9l nuestro coraz\u00f3n, dejarse encontrar por \u00e9l que nos busca, no rechazar los enviados de Dios; tantos signos de cada d\u00eda, y para eso hay que estar atentos.<\/em><\/p>\n<p><em>Que no nos pase lo del rico de la par\u00e1bola de ayer, que se adue\u00f1\u00f3 de los bienes que hab\u00eda recibido y no supo compartirlos. Despu\u00e9s, ya no habr\u00e1 tiempo. Una vez que nos toque partir de este mundo, ya no habr\u00e1 tiempo. Una vez que venga \u00e9l para cosechar y a recoger los frutos \u2013al final de los tiempos\u2013, ya no habr\u00e1 tiempo. El tiempo es ahora. Ahora tenemos que amar, ahora tenemos que mirar a ese que pasamos de largo, ahora tenemos que ir a perdonar al que no quisimos perdonar, ahora es cuando tenemos que ir a hablarle a ese abuelo o abuela, a ese t\u00edo, primo o hermano con el que no hablamos hace tanto; es ahora, es hoy. Aprovechemos este d\u00eda para que Jes\u00fas se haga presente en nuestras vidas y con su amor nos ayude a descubrir el amor que a veces tenemos guardado y no queremos entregar.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: \u00abEscuchen otra par\u00e1bola: Un hombre pose\u00eda una tierra y all\u00ed plant\u00f3 una vi\u00f1a, la cerc\u00f3, cav\u00f3 un lagar y construy\u00f3 una torre de vigilancia. Despu\u00e9s la arrend\u00f3 a unos vi\u00f1adores y se fue al extranjero. Cuando lleg\u00f3 el tiempo de la vendimia, envi\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7738,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-7737","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7737"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7741,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7737\/revisions\/7741"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}