{"id":7788,"date":"2026-03-16T00:00:28","date_gmt":"2026-03-16T03:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7788"},"modified":"2026-03-13T08:41:14","modified_gmt":"2026-03-13T11:41:14","slug":"iv-lunes-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-lunes-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"IV Lunes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7788-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/16-marzo-audio-IV-LunesCuaresma-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/16-marzo-audio-IV-LunesCuaresma-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/16-marzo-audio-IV-LunesCuaresma-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/16-marzo-audio-IV-LunesCuaresma-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas parti\u00f3 hacia Galilea. \u00c9l mismo hab\u00eda declarado que un profeta no goza de prestigio en su propio pueblo. Pero cuando lleg\u00f3, los galileos lo recibieron bien, porque hab\u00edan visto todo lo que hab\u00eda hecho en Jerusal\u00e9n durante la Pascua; ellos tambi\u00e9n, en efecto, hab\u00edan ido a la fiesta.<\/p>\n<p>Y fue otra vez a Can\u00e1 de Galilea, donde hab\u00eda convertido el agua en vino. Hab\u00eda all\u00ed un funcionario real, que ten\u00eda su hijo enfermo en Cafarna\u00fan. Cuando supo que Jes\u00fas hab\u00eda llegado de Judea y se encontraba en Galilea, fue a verlo y le suplic\u00f3 que bajara a curar a su hijo moribundo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abSi no ven signos y prodigios, ustedes no creen.\u00bb<\/p>\n<p>El funcionario le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, baja antes que mi hijo se muera.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abVuelve a tu casa, tu hijo vive\u00bb, le dijo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El hombre crey\u00f3 en la palabra que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho y se puso en camino. Mientras descend\u00eda, le salieron al encuentro sus servidores y le anunciaron que su hijo viv\u00eda. \u00c9l les pregunt\u00f3 a qu\u00e9 hora se hab\u00eda sentido mejor. \u00abAyer, a la una de la tarde, se le fue la fiebre\u00bb, le respondieron.<\/p>\n<p>El padre record\u00f3 que era la misma hora en que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: \u00abTu hijo vive.\u00bb Y entonces crey\u00f3 \u00e9l y toda su familia.<\/p>\n<p>Este fue el segundo signo que hizo Jes\u00fas cuando volvi\u00f3 de Judea a Galilea.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Empezamos una nueva semana acompa\u00f1ados de la palabra de cada d\u00eda, acompa\u00f1ados tambi\u00e9n por el evangelio de ayer, domingo, en donde la imagen m\u00e1s importante que nos qued\u00f3 en el coraz\u00f3n, espero que te haya quedado eso, era la de la Luz. Por eso les propongo que le llamemos \u201cla semana de la luz\u201d, para seguir profundizando en esto de saber que Jes\u00fas es la luz del mundo, la luz de tu vida y la m\u00eda. La de este mundo que est\u00e1 en tinieblas. Este mundo que est\u00e1 confundido y no sabe para d\u00f3nde va. Claramente, aunque no lo dijimos, ayer escuch\u00e1bamos que el ciego empez\u00f3 a ver gracias a Jes\u00fas, pudo decir: \u201cCreo Se\u00f1or\u201d y postrarse ante \u00c9l, gracias a Jes\u00fas. Creemos por gracia, creemos porque Jes\u00fas nos cura la ceguera, creemos porque \u00c9l nos conduce lentamente a reconocerlo. \u00bfSab\u00edas? \u00bfO cre\u00edas que creer era m\u00e9rito tuyo? Nunca olvidemos que la fe es una gracia que nos regala \u00c9l. Es verdad, la tenemos que pedir y trabajar, pero es una gracia.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1\u00a1Si supi\u00e9ramos todos los milagros que se dan d\u00eda a d\u00eda en cada instante en aquellos que creen en las palabras de Jes\u00fas!! \u00a1\u00a1Qu\u00e9 distinto ser\u00eda!! \u00a1Qu\u00e9 lindo ser\u00eda poder reconocerlos! Cuando lleguemos al Cielo nos maravillaremos de la obra de la gracia. Porque en este momento Jes\u00fas est\u00e1 tocando el coraz\u00f3n de alguien. En este momento es est\u00e1 abriendo los ojos a los que no quieren ver. En este momento est\u00e1 consolando a los que sufren. En este momento te est\u00e1 dando \u00e1nimo a vos para seguir. En este momento est\u00e1 sosteniendo una vocaci\u00f3n. Jes\u00fas es la luz del mundo, aunque a veces parezca que estamos en tinieblas.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy, nos muestra c\u00f3mo este padre pudo comprobar por s\u00ed mismo que el milagro que tanto hab\u00eda so\u00f1ado, la curaci\u00f3n de su hijo, coincid\u00eda con la hora en la que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho \u201ctu hijo vive\u201d. Fue a pedirle que baje con \u00e9l, o sea, le pidi\u00f3 en realidad que lo acompa\u00f1e muchos kil\u00f3metros hasta su casa, sin embargo, Jes\u00fas lo invit\u00f3 a confiar en su palabra, lo invit\u00f3 a creer antes de ver, aunque obviamente termin\u00f3 de creer cuando vio. Contrario a lo que nosotros muchas veces necesitamos, ver para creer. Jes\u00fas nos da algo de fe, por decir as\u00ed, pero al mismo tiempo nos anima a confiar. Camin\u00e1. And\u00e1. Escuch\u00e1 lo que te digo y camin\u00e1. No mires para atr\u00e1s, para que despu\u00e9s terminemos de creer y as\u00ed sea como un ida y vuelta.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas hoy sigue invitando a muchos a creer, a confiar, a no buscar m\u00e1s signos que su palabra. Porque el mayor milagro que \u00c9l puede lograr en nuestra vida, adem\u00e1s de curar enfermedades, cosa que pasa tantas veces, es la de creer, la de confiar en \u00c9l. Creer y confiar es un milagro en un mundo lleno de miedos y dudas. Creer y confiar en la palabra de Dios es un milagro en nuestro coraz\u00f3n que todo lo calcula, todo lo mide y de todo se quiere asegurar. En cambio, el que cree se anima a no calcular todo, a no medir todo y a no asegurarse todo, sino a dejar espacio a la novedad. Como el hombre del Evangelio de hoy. Va en busca de Jes\u00fas, con un fin, con una intenci\u00f3n, sin embargo, se vuelve solo con unas palabras y un coraz\u00f3n lleno de confianza. Crey\u00f3 y se puso en camino, dice el evangelio.<\/em><\/p>\n<p><em>El creer nos pone en un camino diferente. Fijate. Mir\u00e1 tu vida, la m\u00eda, la de cada uno de nosotros. El creer nos puso en un camino distinto. Creer es moverse, no es cruzarse de brazos. El que cree se empieza a mover en la direcci\u00f3n que Jes\u00fas le se\u00f1al\u00f3, \u201cvolv\u00e9 a tu casa\u201d le dijo. Por eso m\u00e1s all\u00e1 de lo que le pidas a Jes\u00fas d\u00eda a d\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 del deseo que tengas que cure la enfermedad de un ser querido, de un amigo, de quien sea. \u00c9l quiere que nos movamos, que vayamos hacia ellos por los cuales estamos pidiendo. M\u00e1s all\u00e1 de que lo busques a Jes\u00fas para algo en especial, tambi\u00e9n es bueno que aprendas a escucharlo, que aprendamos a escuchar lo que \u00c9l nos dice: \u201cVolv\u00e9 a tu casa, tu hijo vive\u201d Volv\u00e9 a lo tuyo, ponete en camino, cre\u00e9, confi\u00e1. La vida es camino, la fe es un camino y solo caminando se empieza a ver mejor, solo empezando a confiar, solo empezando a perder tantos miedos, tantos porqu\u00e9s, tantas dudas, se empieza a descubrir que las palabras de Jes\u00fas se van cumpliendo. Creer es esto. Creer no es magia. Es buscar a Jes\u00fas, buscar algo de \u00c9l, pero aprender a recibir lo que \u00c9l quiere darnos y al mismo tiempo, animarse a esperar \u201clo que venga\u201d, como decimos a veces, lo que Dios quiera, pero siempre con \u00c9l, sabiendo que, si estamos con \u00c9l, nada podr\u00e1 \u201cvoltearnos\u201d, nada podr\u00e1 quitarnos la seguridad y alegr\u00eda de ver signos de su amor en cada paso que damos.<\/em><\/p>\n<p><em>En esta semana de la luz, pidamos m\u00e1s claridad para confiar sin pedir nada a cambio, para confiar que, en la medida que caminemos, descubriremos el sentido de lo que hacemos. Pidamos confiar en la palabra de Jes\u00fas y ponernos en camino, no hay que dar muchas vueltas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas parti\u00f3 hacia Galilea. \u00c9l mismo hab\u00eda declarado que un profeta no goza de prestigio en su propio pueblo. Pero cuando lleg\u00f3, los galileos lo recibieron bien, porque hab\u00edan visto todo lo que hab\u00eda hecho en Jerusal\u00e9n durante la Pascua; ellos tambi\u00e9n, en efecto, hab\u00edan ido a la fiesta. Y fue otra vez a Can\u00e1 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7789,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-7788","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7788"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7792,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7788\/revisions\/7792"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}