{"id":7826,"date":"2026-03-22T00:00:31","date_gmt":"2026-03-22T03:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7826"},"modified":"2026-03-20T10:26:51","modified_gmt":"2026-03-20T13:26:51","slug":"v-domingo-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-domingo-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"V Domingo de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7826-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/22-marzo-audio-V-DomingoCuaresma-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/22-marzo-audio-V-DomingoCuaresma-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/22-marzo-audio-V-DomingoCuaresma-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/22-marzo-audio-V-DomingoCuaresma-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Hab\u00eda un hombre enfermo, L\u00e1zaro de Betania, del pueblo de Mar\u00eda y de su hermana Marta. Mar\u00eda era la misma que derram\u00f3 perfume sobre el Se\u00f1or y le sec\u00f3 los pies con sus cabellos. Su hermano L\u00e1zaro era el que estaba enfermo.<\/p>\n<p>Las hermanas de L\u00e1zaro enviaron a decir a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa amas, est\u00e1 enfermo.\u00bb<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, Jes\u00fas dijo: \u00abEsta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas quer\u00eda mucho a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro. Sin embargo, cuando oy\u00f3 que \u00e9ste se encontraba enfermo, se qued\u00f3 dos d\u00edas m\u00e1s en el lugar donde estaba. Despu\u00e9s dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVolvamos a Judea.\u00bb<\/p>\n<p>Al enterarse de que Jes\u00fas llegaba, Marta sali\u00f3 a su encuentro, mientras Mar\u00eda permanec\u00eda en la casa. Marta dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto. Pero yo s\u00e9 que aun ahora, Dios te conceder\u00e1 todo lo que le pidas.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abTu hermano resucitar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p>Marta le respondi\u00f3: \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n del \u00faltimo d\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abYo soy la Resurrecci\u00f3n y la Vida. El que cree en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1; y todo el que vive y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 jam\u00e1s. \u00bfCrees esto?\u00bb<\/p>\n<p>Ella le respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, creo que t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios, el que deb\u00eda venir al mundo.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas, conmovido y turbado, pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfD\u00f3nde lo pusieron?\u00bb<\/p>\n<p>Le respondieron: \u00abVen, Se\u00f1or, y lo ver\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p>Y Jes\u00fas llor\u00f3.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos dijeron: \u00ab\u00a1C\u00f3mo lo amaba!\u00bb<\/p>\n<p>Pero algunos dec\u00edan: \u00abEste que abri\u00f3 los ojos del ciego de nacimiento, \u00bfno pod\u00eda impedir que L\u00e1zaro muriera?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas, conmovi\u00e9ndose nuevamente, lleg\u00f3 al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima, y dijo: \u00abQuiten la piedra.\u00bb<\/p>\n<p>Marta, la hermana del difunto, le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, huele mal; ya hace cuatro d\u00edas que est\u00e1 muerto.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfNo te he dicho que, si crees, ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb<\/p>\n<p>Entonces quitaron la piedra, y Jes\u00fas, levantando los ojos al cielo, dijo: \u00abPadre, te doy gracias porque me o\u00edste. Yo s\u00e9 que siempre me oyes, pero lo he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que t\u00fa me has enviado.\u00bb<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de decir esto, grit\u00f3 con voz fuerte: \u00ab\u00a1L\u00e1zaro, ven afuera!\u00bb<\/p>\n<p>El muerto sali\u00f3 con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jes\u00fas les dijo: \u00abDes\u00e1tenlo para que pueda caminar.\u00bb<\/p>\n<p>Al ver lo que hizo Jes\u00fas, muchos de los jud\u00edos que hab\u00edan ido a casa de Mar\u00eda creyeron en \u00c9l.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abHab\u00eda un hombre enfermo, L\u00e1zaro de Betania\u00bb, comienza as\u00ed el Evangelio de hoy. Podr\u00edamos parafrasearlo diciendo tambi\u00e9n algo as\u00ed: \u00abHab\u00eda unos hombres enfermos, vos y yo, y tantos m\u00e1s que andan por ah\u00ed en este mundo, vos en tu lugar y yo en el m\u00edo\u00bb. Hombres enfermos y mujeres enfermas, de tantas cosas, de tantas cosas que nos van matando, quitando la vida y que a veces no las percibimos incluso, como esas enfermedades que no las conocemos hasta que se manifiestan, porque finalmente \u00abdel polvo venimos y al polvo volveremos\u00bb, somos de carne y hueso y seguiremos si\u00e9ndolo hasta el final, aunque a veces creamos que somos inmortales, aunque esta sociedad crea que la vida no se acabar\u00e1 jam\u00e1s. No somos inmortales, a todos alg\u00fan d\u00eda nos tocar\u00e1 pasar por lo mismo que a L\u00e1zaro, eso ya lo sabemos, por la muerte. Es lo \u00fanico que sabemos. \u00bfSab\u00edas? Sin embargo, en este domingo nos toca, en realidad, alegrarnos con la Vida, con la vida que viene de Jes\u00fas y que ninguna muerte podr\u00e1 \u00abmatar\u00bb. Con la Vida que viene del que tiene fe, del que cree en las palabras de Jes\u00fas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy, que es para deleitarse, es una maravilla, nos ense\u00f1a que lo que nos \u00abhace revivir\u00bb o volver a vivir, es finalmente el amor, el amor de Dios manifestado en Jes\u00fas y manifestado en nuestros hermanos, el amor de Jes\u00fas que se manifiesta, como dije reci\u00e9n, finalmente en el amor de nuestros hermanos, como Marta y Mar\u00eda. \u00ab\u00a1C\u00f3mo lo amaba!\u00bb, dijeron los que vieron llorar a Jes\u00fas ese d\u00eda. Lo amaba tanto que su amor lo despert\u00f3. Lo amaba tanto que de \u00abun grito\u00bb lo hizo salir de su sepulcro. \u00ab\u00bfCrees esto?\u00bb. \u00bfCrees que Jes\u00fas es capaz de amar tanto como para hacer resucitar a alguien, para hacernos revivir y salir del encierro en el que a veces vivimos? \u00bfCrees que el amor tiene tanto poder? \u00a1C\u00f3mo ama Jes\u00fas! Ama tanto a cada hombre que llora por cada uno de nosotros. Llora cuando morimos, llora cuando nos dejamos vencer. En realidad, Jes\u00fas deja morir a su amigo L\u00e1zaro para manifestar su poder, la gloria del Padre. A veces nos deja morir, nos deja enfermarnos para despu\u00e9s ense\u00f1arnos que su amor, en definitiva, es m\u00e1s fuerte, que la gracia es m\u00e1s fuerte que incluso la peor enfermedad del cuerpo. Nos dej\u00f3 que empecemos a \u00aboler mal\u00bb para ense\u00f1arnos que el buen olor solo puede venir de \u00c9l.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 te hace pensar que podemos ser distintos a L\u00e1zaro? Vos y yo tambi\u00e9n somos L\u00e1zaro, no somos como Marta y Mar\u00eda, las hermanas de \u00e9l. Alg\u00fan d\u00eda moriremos para resucitar a la vida nueva. Si estamos escuchando, todav\u00eda no hemos muerto, pero s\u00ed nos han hecho revivir muchas veces, porque tant\u00edsimas veces andamos como \u00abmuertos vivos\u00bb o como \u00abmomias\u00bb, caminando con vendas. Estamos vivos, pero a veces andamos como muertos. Estamos vivos, pero a veces tenemos olor a muerto. \u00bfMuertos? \u00bfQu\u00e9 es la muerte en vida? Antes que nada, el pecado que nos aleja de la comuni\u00f3n con Jes\u00fas y con los dem\u00e1s, el ego\u00edsmo que nos hace solitarios, la superficialidad que no nos deja ver la profundidad, la ideolog\u00eda que nos ciega el coraz\u00f3n, todo lo que no nos deja tener a Jes\u00fas como centro de nuestras vidas. A veces la muerte en vida es tan sutil que pocos la ven, pocos se dan cuenta. Creen que la vida pasa por el bienestar material y f\u00edsico, por tener salud y trabajo. Hay muchos enfermos que est\u00e1n muy vivos, por ah\u00ed vos sos uno de los que est\u00e1 escuchando en este momento y est\u00e1s enfermo, pero ten\u00e9s mucha vida en el coraz\u00f3n, y al mismo tiempo, hay muchos que andan \u00absanos\u00bb que en realidad est\u00e1n bastante enfermos o muertos, como vos por ah\u00ed que est\u00e1s escuchando y necesit\u00e1s volver a vivir, volver a levantarte, volver a sentir el amor de los dem\u00e1s y de Dios, como todos necesitamos otra vez que Jes\u00fas nos grite y nos diga: \u00a1Ven\u00ed afuera! Sal\u00ed de \u00abla cueva\u00bb, sal\u00ed del \u00absepulcro\u00bb. Sal\u00ed de tu estado de muerte. Dej\u00e1 que mi amor te resucite, dej\u00e1 que haga revivir eso que pens\u00e1s que ya no sirve, eso que ya no tiene vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Dej\u00e1 el pecado, dej\u00e1 de mirarte tanto, dej\u00e1 de quejarte como si todo estuviera tan mal, dej\u00e1 el sepulcro, dej\u00e1 ese lugar oscuro, quiero que veas, que camines, que te desaten, que te saquen eso que no te deja andar.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy Jes\u00fas quiere resucitar algo muerto de tu coraz\u00f3n y del m\u00edo. Hoy, en este domingo quiere que empecemos la semana un poco \u00abm\u00e1s vivos\u00bb para que ayudemos a salir del sepulcro a tanta gente que anda como muerta en vida. Miremos alrededor. Hay muchos hombres y mujeres por \u00abdesatar\u00bb. O por ah\u00ed nosotros necesitamos que nos \u00abdesaten\u00bb, que nos saquen las vendas. Si Jes\u00fas te abri\u00f3 los ojos, vas a ver que muchos est\u00e1n un poco muertos, aunque parezcan vivos. Alguien tiene que quitar la piedra de esos sepulcros, alguien tiene que desatarles esas vendas que no los deja caminar. Ese podemos ser vos y yo. Pero solo Jes\u00fas, que ama tanto, puede gritar con amor y hacer salir al que est\u00e1 muerto. Solo hay que creer, pero creer en serio. \u00abTodo el que vive y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 jam\u00e1s. \u00bfCrees esto?\u00bb. \u00bfCreemos esto?<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen domingo y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda un hombre enfermo, L\u00e1zaro de Betania, del pueblo de Mar\u00eda y de su hermana Marta. Mar\u00eda era la misma que derram\u00f3 perfume sobre el Se\u00f1or y le sec\u00f3 los pies con sus cabellos. Su hermano L\u00e1zaro era el que estaba enfermo. 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