{"id":7851,"date":"2026-03-27T00:00:27","date_gmt":"2026-03-27T03:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7851"},"modified":"2026-03-26T09:10:52","modified_gmt":"2026-03-26T12:10:52","slug":"v-viernes-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-viernes-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"V Viernes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7851-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/27-marzo-audio-V-ViernesCuaresma-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/27-marzo-audio-V-ViernesCuaresma-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/27-marzo-audio-V-ViernesCuaresma-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/27-marzo-audio-V-ViernesCuaresma-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Los jud\u00edos tomaron piedras para apedrearlo.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas dijo: \u00abLes hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; \u00bfpor cu\u00e1l de ellas me quieren apedrear?\u00bb<\/p>\n<p>Los jud\u00edos le respondieron: \u00abNo queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo est\u00e1 escrito en la Ley: Yo dije: Ustedes son dioses? Si la Ley llama dioses a los que Dios dirigi\u00f3 su Palabra -y la Escritura no puede ser anulada- \u00bfC\u00f3mo dicen: &#8220;T\u00fa blasfemas&#8221;, a quien el Padre santific\u00f3 y envi\u00f3 al mundo, porque dijo: &#8220;Yo soy Hijo de Dios&#8221;?<\/p>\n<p>Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a m\u00ed. As\u00ed reconocer\u00e1n y sabr\u00e1n que el Padre est\u00e1 en m\u00ed y yo en el Padre.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero \u00e9l se les escap\u00f3 de las manos. Jes\u00fas volvi\u00f3 a ir al otro lado del Jord\u00e1n, al lugar donde Juan hab\u00eda bautizado, y se qued\u00f3 all\u00ed. Muchos fueron a verlo, y la gente dec\u00eda: \u00abJuan no ha hecho ning\u00fan signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad.\u00bb Y en ese lugar muchos creyeron en \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Parece mentira que escuchemos en el Evangelio que \u201ctomaron piedras para apedrearlo\u201d. Parece mentira que hayan querido apedrear al hombre m\u00e1s bueno del mundo. Parece mentira que, a pesar de verlo hacer milagros, de hacer el bien, de ayudar a los enfermos, de estar donde nadie quer\u00eda estar, de resucitar a un hombre, hayan deseado matarlo y finalmente lo hayan hecho. Cosa de locos. Cosa de hombres, ciegos, con el coraz\u00f3n roto. Como nos pasa tambi\u00e9n a nosotros. A veces se nos hace costumbre esto, pero no es normal, deber\u00eda ser al rev\u00e9s. Estamos a una semana del d\u00eda en el que celebraremos que Jes\u00fas muri\u00f3 por amor hacia cada uno de nosotros.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras \u00c9l pretende que entre nosotros nos \u201cdesatemos las vendas\u201d, como ped\u00eda que hagamos con L\u00e1zaro, para poder caminar, algunos, y por ah\u00ed nosotros, andamos por la vida \u201capedreando lo bueno o incluso a los dem\u00e1s\u201d, porque no nos gusta lo que hacen.<\/em><\/p>\n<p><em>Aparece hoy otra vez el tema de las piedras \u00bfTe acord\u00e1s del Evangelio del lunes? Algunos fariseos hab\u00edan tomado piedras para apedrear a la mujer pecadora y no pudieron, porque el mismo Jes\u00fas les hab\u00eda hecho ver que, si es cuesti\u00f3n de tirar piedras a los pecadores, en realidad nos tendr\u00edamos que apedrear entre todos, digamos que no queda nadie en pie. El tema no es que no podemos emitir juicios, opinar sobre las cosas malas que pasan en el mundo. Lo que no quiere Jes\u00fas es que nos tiremos piedras, que nos condenemos. Esa es la cuesti\u00f3n. Hay una gran diferencia. Si es por ser pecadores, nos apedreamos entre todos y terminar\u00edamos todos muertos. El mundo ser\u00eda un caos, como lo es bastante si miramos alrededor. Nos matar\u00edamos entre todos, como muchos lo hacen. Aunque en realidad, es un poco lo que vemos d\u00eda a d\u00eda. Incapacidad para reconocer bondad, belleza, amor y tantas cosas lindas por ah\u00ed, muchas ganas de hacer justicia por mano propia, crey\u00e9ndonos due\u00f1os y se\u00f1ores de la verdad. Por eso andamos a veces tirando piedras por el mundo, aunque no vemos, andamos ciegos de amor y de bondad, no nos damos cuenta que tenemos muchas cosas \u201cde Dios\u201d en nosotros, entre nosotros y en los otros. Por eso, distingu\u00ed la diferencia entre opinar y emitir un juicio. Emitir un juicio sobre una realidad, sobre una cosa que est\u00e1 mal. Y otra cosa es querer tomar justicia por mano propia. Jes\u00fas no quiere eso. Quiere, en el fondo, en realidad quiere que desatemos las vendas de los otros para que los otros puedan caminar. Que les saquemos el sudario de la cabeza a esos L\u00e1zaros que est\u00e1n como muertos en vida para que vean la verdad. Esa es la cuesti\u00f3n. Estos jud\u00edos de Algo del Evangelio de hoy, los que finalmente mandaron a matar a Jes\u00fas, se lavaron las manos como Pilatos. No se dan cuenta de lo que hacen.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso Jes\u00fas llegar\u00e1 al colmo del amor al decir en la cruz (y para eso nos tenemos que preparar): \u201cPadre, perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen\u201d Al colmo de la maldad, Jes\u00fas terminar\u00e1 respondiendo con el colmo del amor. Y no porque sea tonto y no reconozca que hay maldad, eso tampoco quiere de nosotros, sino que reconoce que hay maldad, pero como fruto de la ignorancia y la ceguera, porque todav\u00eda no ven el amor. Si esos jud\u00edos se hubieran dado cuenta de lo que estaban haciendo, no lo hubieran hecho. Act\u00faan as\u00ed pensando que obran bien, que es lo m\u00e1s triste. \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos hecho cosas convencidos de que est\u00e1bamos obrando bien? \u00bfCu\u00e1ntas personas a nuestro alrededor obran mal, nos hacen mal pensando que obran bien? Esa es la ceguera m\u00e1s grande, es la enfermedad m\u00e1s profunda del hombre, incluso del hombre religioso, del que dice creer y defender una cierta \u201cverdad\u201d. Somos capaces de defender la verdad con ideas, pero \u201ctirarle\u201d piedras al distinto, al de otro color, al de otra condici\u00f3n, al de otro \u201csupuesto\u201d nivel. Es triste, pero los cristianos somos capaces.<\/em><\/p>\n<p><em>Si nosotros nos di\u00e9ramos cuenta de lo que hacemos cuando hacemos el mal, la verdad que no lo har\u00edamos. Si fu\u00e9ramos conscientes un instante de lo que significa hacer el mal, no lo har\u00edamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Si fu\u00e9ramos conscientes de porqu\u00e9 el otro lleg\u00f3 a hacer el mal que hace, no tirar\u00edamos piedras. No terminamos de ser conscientes plenamente de las consecuencias del mal, de la falta de amor. \u00bfCu\u00e1l es el remedio? El amor de Jes\u00fas en la cruz. Hacia all\u00e1 vamos. Acordate de andar con una cruz estos d\u00edas, de mirar la cruz con m\u00e1s amor. \u00bfCu\u00e1l es el camino? Entrar en esta Semana santa deseando ser m\u00e1s conscientes del inmenso amor de Jes\u00fas por cada uno de nosotros, incluso por aquellos que nos cuesta amar, aquellos que creemos que se merecen ser apedreados. La semana Santa no es un cuentito para recordar, sino una Pasi\u00f3n (con may\u00fascula) para revivir. Para salir siendo m\u00e1s conscientes de que si no amamos lo suficiente al Padre y a los dem\u00e1s, no es porque no tengamos la capacidad, sino porque todav\u00eda no nos damos cuenta de tanto amor. El Amor con may\u00fascula reclama amor. El amor llama al amor. Cuando descubrimos cu\u00e1nto nos aman nos dan m\u00e1s ganas de amar, nos sentimos deudores de ese amor, pero con libertad. Si esto nos pasa con los que m\u00e1s queremos, con los que nos rodean, \u00bfno te parece que nos tendr\u00eda que pasar un poquito m\u00e1s con Jes\u00fas en esta semana que empezamos? Pidamos a Mar\u00eda que nos lleve por ese camino. Hoy es el d\u00eda de Mar\u00eda al pie de la cruz, de la mano con ella al pie de la Cruz, para no cansarnos de admirarnos del amor que Dios Padre nos tiene. Que Dios tiene por cada uno de sus hijos, por m\u00e1s que est\u00e9n errados en su camino. Nosotros tambi\u00e9n podemos crecer en esta conciencia de todo el amor que nos tiene el Se\u00f1or. Pid\u00e1mosle con todo el coraz\u00f3n. Pid\u00e1mosle tambi\u00e9n mirar a nuestros hermanos que, aunque est\u00e9n errados tambi\u00e9n necesitan de nuestro amor. Pidamos ser otros L\u00e1zaros que podamos revivir al amor y al perd\u00f3n. Pidamos tambi\u00e9n transformar a otros en L\u00e1zaros desat\u00e1ndoles las vendas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los jud\u00edos tomaron piedras para apedrearlo. Entonces Jes\u00fas dijo: \u00abLes hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; \u00bfpor cu\u00e1l de ellas me quieren apedrear?\u00bb Los jud\u00edos le respondieron: \u00abNo queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios.\u00bb Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo est\u00e1 escrito en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7852,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-7851","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7851","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7851"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7851\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7855,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7851\/revisions\/7855"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7852"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}