{"id":7907,"date":"2026-04-06T00:00:40","date_gmt":"2026-04-06T03:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7907"},"modified":"2026-04-05T09:02:04","modified_gmt":"2026-04-05T12:02:04","slug":"lunes-de-la-octava-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/lunes-de-la-octava-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"Lunes de la Octava de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7907-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/06-abril-audio-LunesOctavaPascua-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/06-abril-audio-LunesOctavaPascua-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/06-abril-audio-LunesOctavaPascua-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/06-abril-audio-LunesOctavaPascua-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegr\u00eda, se alejaron r\u00e1pidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>De pronto, Jes\u00fas sali\u00f3 a su encuentro y las salud\u00f3, diciendo: \u00abAl\u00e9grense.\u00bb Ellas se acercaron y, abraz\u00e1ndole los pies, se postraron delante de \u00e9l. Y Jes\u00fas les dijo: \u00abNo teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y all\u00ed me ver\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p>Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que hab\u00eda sucedido. Estos se reunieron con los ancianos y, de com\u00fan acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: \u00abDigan as\u00ed: &#8220;Sus disc\u00edpulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dorm\u00edamos.&#8221; Si el asunto llega a o\u00eddos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versi\u00f3n se ha difundido entre los jud\u00edos hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen d\u00eda, buen lunes, buen comienzo de semana. Espero, y seguramente vos tambi\u00e9n, que todos empecemos una linda semana acompa\u00f1ados como siempre de la Palabra de Dios, que tanto nos gusta escuchar y comentar.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Empezamos a transitar uno de los tiempos m\u00e1s lindos de la Iglesia, me refiero a las lecturas que vamos a ir escuchando en los d\u00edas que siguen. Todo tiempo tiene su encanto, por su puesto, pero el tiempo pascual podr\u00edamos decir que es un tiempo especial, es tiempo de alegr\u00eda, de gozo, de seguir maravill\u00e1ndonos. La Pascua se prolonga, la Pascua sigue, no podemos parar de vivir esta alegr\u00eda. Durante cincuenta d\u00edas disfrutaremos del tiempo pascual, cincuenta d\u00edas dedicados a este misterio tan grande, el punto central de nuestra fe, desde donde todo parte y en donde todo confluye. A su vez esta semana es especial, hasta el domingo que viene, porque vivimos lo que en la Iglesia se llama la Octava de Pascua, es un d\u00eda estirado en ocho, un d\u00eda tan importante que es necesario festejarlo y revivirlo por muchos d\u00edas m\u00e1s. Por eso si vas a misa durante la semana, volver\u00e1s a escuchar el canto del gloria, volver\u00e1s a vivir cada celebraci\u00f3n como si fuera un domingo, y en los evangelios escucharemos y disfrutaremos de las apariciones m\u00e1s importantes de Jes\u00fas Resucitado a los disc\u00edpulos, una m\u00e1s maravillosa que la otra. Todo para no olvidarlo jam\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Te propongo que saborees cada Evangelio en estos d\u00edas y que, adem\u00e1s, los acompa\u00f1es con la lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, si ten\u00e9s tiempo, te va ayudar much\u00edsimo porque al mismo tiempo ver\u00e1s c\u00f3mo la Iglesia naciente fue creciendo en torno a la Resurrecci\u00f3n, o gracias a la Resurrecci\u00f3n, en torno a los testimonios de los que vieron con sus ojos a Cristo Resucitado. No es una linda historia para contar nada m\u00e1s, no es un invento de algunos locos, sino que es una realidad que cambi\u00f3 la historia de la humanidad. \u00bfC\u00f3mo es posible que once hombres temerosos y vacilantes ante la muerte del Se\u00f1or, se hayan transformado milagrosamente en once testigos incansables por el mundo entero? \u00bfC\u00f3mo es posible que mujeres simples y sencillas hayan tenido tanto coraje para salir a su mundo conocido a decir que Jes\u00fas estaba vivo, que nos hab\u00edan robado el cuerpo, que estaba vivo? \u00bfQu\u00e9 historiador puede explicar semejante cambio en la historia si no es porque hubo un acontecimiento totalmente nuevo y que no proviene de este mundo?<\/em><\/p>\n<p><em>Desde el principio, junto a la Resurrecci\u00f3n existi\u00f3 tambi\u00e9n la corrupci\u00f3n. Desde el principio, quisieron tapar el sol con una mano, la Resurrecci\u00f3n con una mentira, difundiendo una mentira. Pero \u2013como dije\u2013 no se puede tapar el sol con una mano, no se pudo tapar esta verdad con mentiras que valieron un poco de dinero. Se puede decir que Jes\u00fas no resucit\u00f3, lo que es imposible es demostrarlo. Lo mismo es al rev\u00e9s, se puede creer que Jes\u00fas resucit\u00f3, pero es imposible demostrarlo con el rigor de la ciencia moderna, aunque se puede demostrar con la vida, con la tuya y la m\u00eda, con la de miles de personas que no son iguales desde que Jes\u00fas se les \u00abapareci\u00f3\u00bb en sus vidas, como a estas mujeres, atemorizadas, pero finalmente llenas de alegr\u00eda. La alegr\u00eda de la Pascua, la alegr\u00eda que viene a traer Jes\u00fas Resucitado no se puede comparar con nada de este mundo, con ninguna chispita de un bienestar pasajero. Jes\u00fas resucit\u00f3 para \u00abmeternos\u00bb en una vida de eternidad, nos abri\u00f3 las puertas de la eternidad para que empecemos por ac\u00e1, para sacarnos el miedo y devolvernos la alegr\u00eda. Cu\u00e1ntas veces como sacerdote escuch\u00e9 que me dijeron: \u00abPadre, desde que creo en Jes\u00fas, desde que me convert\u00ed ya no le tengo miedo a la muerte, al contrario, tengo unas ganas incre\u00edbles de encontrarme con Jes\u00fas\u00bb. Esa es la experiencia, la tensi\u00f3n del coraz\u00f3n que cree que lo de ac\u00e1 no es definitivo, y que lo que viene ser\u00e1 lo mejor. Esa es la tensi\u00f3n que conoce a Jes\u00fas pero quiere verlo cara a cara. Es la experiencia de la Pascua, una alegr\u00eda profunda pero que al mismo tiempo se topa con la insatisfacci\u00f3n de ver que este mundo es poco comparando con lo que vendr\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>Por ah\u00ed te pas\u00f3 alguna vez, por ah\u00ed todav\u00eda no te pas\u00f3. En eso estamos todos, vos y yo. Es necesario volver a vivir la pascua, la de Jes\u00fas y la nuestra. En eso andaremos este tiempo, escuchando las diferentes apariciones del Resucitado que nos regalan los evangelios de cada d\u00eda. Pero esas apariciones las tendremos que hacer nuestras. Todos tenemos que preguntarnos: \u00bfD\u00f3nde me encontr\u00f3 una vez Jes\u00fas Resucitado en mi historia? \u00bfTe acord\u00e1s cu\u00e1l fue tu Galilea? \u00bfD\u00f3nde encuentro a Jes\u00fas hoy, concretamente? \u00bfCu\u00e1l es nuestra Galilea, nuestro lugar de encuentro?<\/em><\/p>\n<p><em>Felices pascuas para todos los que d\u00eda a d\u00eda hacemos el intento de reconocer y escuchar a Jes\u00fas vivo y presente en su palabra.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegr\u00eda, se alejaron r\u00e1pidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los disc\u00edpulos. De pronto, Jes\u00fas sali\u00f3 a su encuentro y las salud\u00f3, diciendo: \u00abAl\u00e9grense.\u00bb Ellas se acercaron y, abraz\u00e1ndole los pies, se postraron delante de \u00e9l. Y Jes\u00fas les dijo: \u00abNo teman; avisen a mis hermanos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7908,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-7907","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7907"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7911,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7907\/revisions\/7911"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}