{"id":7943,"date":"2026-04-13T00:00:47","date_gmt":"2026-04-13T03:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7943"},"modified":"2026-04-11T06:43:31","modified_gmt":"2026-04-11T09:43:31","slug":"ii-lunes-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-lunes-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"II Lunes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7943-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/13-abril-audio-II-LunesPascua-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/13-abril-audio-II-LunesPascua-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/13-abril-audio-II-LunesPascua-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/13-abril-audio-II-LunesPascua-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Hab\u00eda entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los jud\u00edos. Fue de noche a ver a Jes\u00fas y le dijo: \u00abMaestro, sabemos que t\u00fa has venido de parte de Dios para ense\u00f1ar, porque nadie puede realizar los signos que t\u00fa haces, si Dios no est\u00e1 con \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abTe aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios.\u00bb<\/p>\n<p>Nicodemo le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? \u00bfAcaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y volver a nacer?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abTe aseguro que el que no nace del agua y del Esp\u00edritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Esp\u00edritu es esp\u00edritu. No te extra\u00f1es de que te haya dicho: &#8220;Ustedes tienen que renacer de lo alto.&#8221;<\/p>\n<p>El viento sopla donde quiere: t\u00fa oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni a d\u00f3nde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Esp\u00edritu.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Se puede nacer de nuevo habiendo ya nacido. Se puede volver a nacer. Se puede volver a empezar despu\u00e9s de haber terminado. Podemos levantarnos otra vez habi\u00e9ndonos ca\u00eddo. Se puede pedir perd\u00f3n habi\u00e9ndolo negado. Se puede volver a creer habiendo desconfiado tantas veces. Podemos salir de la cama aun queriendo quedarnos para siempre a descansar. Se puede volver a abrazar si cerraste los brazos. Se puede alcanzar la paciencia habi\u00e9ndola perdido. Se puede pasar del odio al amor y quedarse ah\u00ed para siempre. Se puede volver a la gracia despu\u00e9s de haber pecado.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed podr\u00edamos seguir un d\u00eda entero, diciendo frases parecidas. Pero no quiero decirte frases lindas y nada m\u00e1s. Quiero que comprendamos que esto es verdad, es real. Y seguro que, si te lo pon\u00e9s a pensar, en tu vida seguro que te pas\u00f3 tantas veces. No quiero que escuchemos lindos \u201cslogans\u201d de que se puede y se puede, aunque sean verdad. Si no, quiero que empecemos este lunes con ganas de \u201cnacer de nuevo\u201d, de \u201cresucitar\u201d, porque en definitiva es lo mismo. Resucita el que nace de nuevo, se nace de nuevo resucitando. Dios quiera que el d\u00eda de la Divina Misericordia de ayer, nos haya llenado de alegr\u00eda el coraz\u00f3n, como a los disc\u00edpulos, con ese soplido de Jes\u00fas que los llen\u00f3 del Esp\u00edritu Santo para que ellos tambi\u00e9n lleven paz a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas nos \u00abasegura que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios.\u00bb El que no empieza este lunes con deseos de \u201cvolver a empezar\u201d en serio. Con ganas de levantarse y amar a los que Dios ponga en nuestro camino, no podr\u00e1 ver el Reino de Dios en lo concreto de este d\u00eda. \u00bfQui\u00e9n es capaz de reconocer en lo sencillo de cada d\u00eda el Reinado de un Dios que est\u00e1 vivo y nos sigue amando a cada instante? El que oye la voz del Esp\u00edritu, que es como el viento, no se ve y no se sabe muchas veces de d\u00f3nde viene y a d\u00f3nde va.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos anima a ponernos en el lugar de Nicodemo. Este fariseo que, por temor a la represalia o a la burla, fue a ver a Jes\u00fas de noche para que nadie sepa que cre\u00eda en \u00e9l. \u00bfCu\u00e1ntas veces andamos as\u00ed por la vida, por nuestra familia, por nuestros trabajos, universidades, grupos, como si fuera de noche, ocult\u00e1ndonos del amor de Jes\u00fas? De que otros sepan que amamos a Jes\u00fas. Queri\u00e9ndonos encontrar con Jes\u00fas sin que nadie lo sepa \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos ocultado nuestro amor a Jes\u00fas por respetos humanos, por verg\u00fcenza, por temor? Qu\u00e9 lindo que es cuando \u201cnacemos de nuevo\u201d y ya no nos da miedo que de nuestros labios salga la palabra: Jes\u00fas. Qu\u00e9 lindo que es escuchar cristianos que por haber \u201cnacido de lo alto\u201d ya no le temen al rid\u00edculo. Como esa chica que me cont\u00f3 una vez que despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, gracias a un retiro, decidi\u00f3 pasar una Navidad distinta al darse cuenta que las navidades en su familia eran vac\u00edas. \u00bfQu\u00e9 hizo? Fren\u00f3 la cena de Navidad para decirles a sus familiares que el sentido de esa noche era otro, no solo comer y recibir regalos. Les habl\u00f3 de Jes\u00fas, sin miedo, con l\u00e1grimas en los ojos. \u00bfSab\u00e9s qu\u00e9 pas\u00f3? Todos terminaron llorando y viviendo una Navidad distinta, m\u00e1s profunda. Eso pasa cuando alguien se anima a salir de la oscuridad y mostrar que ama a Jes\u00fas, que Jes\u00fas le cambi\u00f3 la vida. Eso tenemos que hacer nosotros hoy. No importa. Como podamos, donde estemos, por las redes, por un mensaje, con una llamada, como sea. Tenemos que gritarle al mundo que Jes\u00fas nos cambi\u00f3 la vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Se puede volver a nacer, se puede resucitar, se puede recibir la gracia que viene de lo alto. Hay que pedirla. Por cincuenta d\u00edas seguiremos en el tiempo pascual. Tiempo para disfrutar y pedir la gracia de volver a nacer. Pens\u00e1 y rez\u00e1, seguro que ten\u00e9s \u201calg\u00fan muerto\u201d en tu coraz\u00f3n para resucitar. Todos tenemos alg\u00fan muerto guardado por ah\u00ed. Seguro que ten\u00e9s un motivo para volver a empezar, para volver a nacer.<\/em><\/p>\n<p><em>Quer\u00eda recordarte que, si quer\u00e9s recibir los audios directamente en tu celular, pod\u00e9s bajarte la aplicaci\u00f3n de Telegram y buscar nuestro canal @algodelevangelio o bien buscarnos por los distintos medios, por las redes, en nuestra App Algo del Evangelio en Play Store, o en nuestra web www.algodelevangelio.org, por YouTube, por Face. Ayudanos, acompa\u00f1anos a distribuir la Palabra de Dios a m\u00e1s corazones. Ayudanos a que m\u00e1s corazones se sientan amados por Jes\u00fas y puedan resucitar en esta Pascua, una vez m\u00e1s. Como nos pas\u00f3 a nosotros, a vos y a m\u00ed.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los jud\u00edos. Fue de noche a ver a Jes\u00fas y le dijo: \u00abMaestro, sabemos que t\u00fa has venido de parte de Dios para ense\u00f1ar, porque nadie puede realizar los signos que t\u00fa haces, si Dios no est\u00e1 con \u00e9l.\u00bb Jes\u00fas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7944,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-7943","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7943"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7943\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7947,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7943\/revisions\/7947"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7944"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}