{"id":7964,"date":"2026-04-17T00:00:39","date_gmt":"2026-04-17T03:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7964"},"modified":"2026-04-16T08:35:54","modified_gmt":"2026-04-16T11:35:54","slug":"ii-viernes-de-pascua-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-viernes-de-pascua-3\/","title":{"rendered":"II Viernes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7964-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17-abril-audio-II-ViernesPascua-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17-abril-audio-II-ViernesPascua-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17-abril-audio-II-ViernesPascua-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/17-abril-audio-II-ViernesPascua-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas atraves\u00f3 el mar de Galilea, llamado Tiber\u00edades. Lo segu\u00eda una gran multitud, al ver los signos que hac\u00eda curando a los enfermos. Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a y se sent\u00f3 all\u00ed con sus disc\u00edpulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los jud\u00edos. Al levantar los ojos, Jes\u00fas vio que una gran multitud acud\u00eda a \u00e9l y dijo a Felipe: \u00ab\u00bfD\u00f3nde compraremos pan para darles de comer?\u00bb El dec\u00eda esto para ponerlo a prueba, porque sab\u00eda bien lo que iba a hacer. Felipe le respondi\u00f3: \u00abDoscientos denarios no bastar\u00edan para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan.\u00bb<\/p>\n<p>Uno de sus disc\u00edpulos, Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n Pedro, le dijo: \u00abAqu\u00ed hay un ni\u00f1o que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero \u00bfqu\u00e9 es esto para tanta gente?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abH\u00e1ganlos sentar.\u00bb<\/p>\n<p>Hab\u00eda mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. Jes\u00fas tom\u00f3 los panes, dio gracias y los distribuy\u00f3 a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, d\u00e1ndoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abRecojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada.\u00bb<\/p>\n<p>Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.<\/p>\n<p>Al ver el signo que Jes\u00fas acababa de hacer, la gente dec\u00eda: \u00abEste es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas, sabiendo que quer\u00edan apoderarse de \u00e9l para hacerlo rey, se retir\u00f3 otra vez solo a la monta\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abFeliz el que cree sin haber visto\u00bb. Feliz el que acepta que Dios est\u00e1 siempre, aunque no lo pueda ver con sus ojos. Feliz el que se afirma en esas veces que, de alguna manera, lo experiment\u00f3 y no dud\u00f3, y no a\u00f1ora el pasado si no que aprende a vivir el presente. Feliz el que escucha y no se cansa de escuchar. Porque el escuchar es una prueba clara de estar intentando creer, de caminar creyendo, intentando aceptar lo que vivimos, sin ver, sin pretender pruebas cient\u00edficas de todo. No todo se comprueba con experimentos, sino que hay muchas cosas que el coraz\u00f3n sabe comprobarlas, sabe aceptarlas, sabe recibirlas, sabe madurarlas. Por eso es feliz no el que no busca respuestas, sino el que, de alguna manera, ya las encontr\u00f3 y aprende a aceptar eso que tiene, como un ni\u00f1o en brazos de su madre, no pretendiendo nada m\u00e1s que eso. Felices los que creemos sin ver. Vos y yo estamos en ese grupo. \u00bfEstamos en ese grupo? \u00bfSos de los que creen sin ver?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Terminando la semana, mientras hac\u00e9s cosas de la casa, seguramente, te propongo algunas preguntas que tienen que ver con Algo del Evangelio de hoy. Sabemos por los diferentes evangelios y relatos, especialmente en el Evangelio de Juan, que Jes\u00fas multiplica los panes como signo de algo m\u00e1s y que, m\u00e1s all\u00e1 de los detalles de uno y otro relato, no solo quisieron mostrar y dejar escrito que Jes\u00fas hizo semejante milagro y que c\u00f3mo Dios hecho hombre pod\u00eda hacer eso y mucho m\u00e1s, sino que Jes\u00fas quiere ser Pan para la vida del mundo y no rey al estilo de este mundo como se ve claramente en el relato de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Es muy clara la Palabra de Dios. Es muy clara. No podemos olvidar esta parte: \u00abJes\u00fas, sabiendo que quer\u00edan apoderarse de \u00e9l para hacerlo rey, se retir\u00f3 otra vez solo a la monta\u00f1a\u00bb. \u00abOtra vez\u00bb, se ve que ya se hab\u00eda retirado muchas veces. No somos nosotros los que hacemos rey a Dios, sino que Dios es rey antes que nosotros existi\u00e9ramos y Dios es rey que se entrega y quiere ser alimento de un hombre que no se da cuenta y que busca saciarse con muchas cosas que no son Dios. Este es el trasfondo profundo del Evangelio de hoy. Porque claramente se ve eso, que, ante semejante milagro, ante la sorpresa, lo primero que intentaron esos hombres fue hacerlo rey. Claro. Conven\u00eda mucho un rey que les diera de comer a todos gratis.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso es lo que, de alguna manera, tambi\u00e9n nos pasa a nosotros. Sin darnos cuenta, pretendemos que Dios sea el que nos d\u00e9 lo que pretendemos, lo que queremos, el que sacie nuestra hambre de cosas materiales y no el que sacie el hambre espiritual que tenemos, el hambre de amor. El hombre tiene hambre de algo m\u00e1s, necesita algo m\u00e1s. No necesita solo pan de harina o cebada. No necesita solo casa, auto, salud y vacaciones. Necesitamos algo m\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 necesitamos? Eso es bueno preguntarse. Aunque tengas todo lo que crees necesitar, alg\u00fan d\u00eda te dar\u00e1s cuenta de que necesit\u00e1s algo m\u00e1s grande, algo que vos mismo no pod\u00e9s darte a vos mismo. Es tan grande lo que necesitamos que nosotros no podemos crearlo para nosotros, solo podemos recibirlo como un don. Casi que no hace falta que te lo diga, pero s\u00ed lo tengo que decir. Nuestro pan del alma, del esp\u00edritu no puede ser otra cosa que Dios mismo. Somos, de alg\u00fan modo, insaciables. Porque necesitamos siempre m\u00e1s. Solo nos sacia lo abundante y lo superabundante solo puede ser Dios mismo, Jes\u00fas. \u00bfPero Dios d\u00f3nde est\u00e1?, te pod\u00e9s preguntar. \u00bfC\u00f3mo me sacio de Dios? Desde que Jes\u00fas vino al mundo, desde que el Padre envi\u00f3 a su Hijo para que creamos, \u00e9l es el Pan del mundo, el alimento de todos los hambrientos, de tu hambre y del m\u00edo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora\u2026 \u00bfc\u00f3mo podemos alimentarnos de este Dios hecho hombre, de Jes\u00fas, vivir de tal manera que \u00e9l mismo se convierta en nuestro pan? Aceptando y creyendo lo que venimos meditando en estos d\u00edas, escuchando la Palabra de cada d\u00eda, vivi\u00e9ndola, haci\u00e9ndola carne, amando en el metro cuadrado donde nos toca, en lo cotidiano, encontrando lo grande en lo sencillo. Aceptando ser perdonado y perdonando. Creyendo que Jes\u00fas est\u00e1 en cada Eucarist\u00eda y deseando recibirla con amor.<\/em><\/p>\n<p><em>D\u00e1ndote cuenta de que vos tambi\u00e9n pod\u00e9s hacer algo por el hambre del mundo, mostr\u00e1ndoles a los dem\u00e1s que lo \u00fanico que sacia el coraz\u00f3n del hombre, es Jes\u00fas. Es por eso que Jes\u00fas desea nuestro aporte en este milagro. Quiere que seamos parte, porque solo a trav\u00e9s de nosotros puede llegar el amor de Dios a alguien que necesita amor. Solamente a trav\u00e9s del amor de un hombre Jes\u00fas puede demostrarle a otro que es amado.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas atraves\u00f3 el mar de Galilea, llamado Tiber\u00edades. 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