{"id":7984,"date":"2026-04-21T00:00:53","date_gmt":"2026-04-21T03:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7984"},"modified":"2026-04-20T08:30:18","modified_gmt":"2026-04-20T11:30:18","slug":"iii-martes-de-pascua-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iii-martes-de-pascua-3\/","title":{"rendered":"III Martes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7984-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/21-abril-audio-III-MartesPascua-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/21-abril-audio-III-MartesPascua-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/21-abril-audio-III-MartesPascua-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/21-abril-audio-III-MartesPascua-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>La gente dijo a Jes\u00fas:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 signos haces para que veamos y creamos en ti? \u00bfQu\u00e9 obra realizas? Nuestros padres comieron el man\u00e1 en el desierto, como dice la Escritura: Les dio de comer el pan bajado del cielo.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que no es Mois\u00e9s el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le dijeron: \u00abSe\u00f1or, danos siempre de ese pan.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abYo soy el pan de Vida. El que viene a m\u00ed jam\u00e1s tendr\u00e1 hambre; el que cree en m\u00ed jam\u00e1s tendr\u00e1 sed.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201c\u00abSe\u00f1or, danos siempre de ese pan.\u00bb Se\u00f1or que tengamos siempre ganas de alimentarnos de Vos, porque Vos sos el Pan de Vida, Vos sos el enviado del Padre para saciar nuestros \u201chambres\u201d del coraz\u00f3n, nuestros vac\u00edos interiores\u201d Es lindo empezar nuestro momento de oraci\u00f3n pidiendo, pidiendo lo mejor que podemos pedir. A veces me olvido, a veces nos olvidamos, de que escuchar la Palabra de cada d\u00eda tiene que ser en realidad, un momento de oraci\u00f3n. Deber\u00eda ser un momento para disfrutar de la presencia de un Dios que est\u00e1 vivo y nos sostiene siempre, nos habla. Deber\u00eda ser un momento de di\u00e1logo de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, sabiendo que, aunque a veces andemos con \u201cel semblante triste\u201d o bien euf\u00f3ricos por cosas mundanas, \u00c9l siempre est\u00e1 caminando a nuestro lado sin que podamos reconocerlo por andar en la \u201cnuestra\u201d. Empecemos este d\u00eda as\u00ed, rezando, pidiendo. Si es necesario, con la ventaja que tiene el audio, de volver a empezar o escuchar cu\u00e1ntas veces queramos, volv\u00e9 a poner \u201cplay\u201d, volv\u00e9 a apretar el dedo y escuch\u00e1 otra vez el evangelio. \u00bfLo escuchaste bien? \u00bfTe acord\u00e1s algo de lo que acab\u00e1s de escuchar? No te r\u00edas, porque muchas veces o\u00edmos y no escuchamos, \u201cusamos\u201d el o\u00eddo que nos dio Dios, pero no ponemos en funcionamiento ni el coraz\u00f3n, ni el cerebro. Hac\u00e9 este ejercicio.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Tanto esos disc\u00edpulos que caminaban a Ema\u00fas y ten\u00edan a Jes\u00fas al lado sin darse cuenta, como esa multitud que buscaba hacer rey a Jes\u00fas por haberles \u201cllenado\u201d la panza\u2026 tantos unos como los otros, no \u201creconocen\u201d a Jes\u00fas, no lo conocen. O esperan algo que en realidad Jes\u00fas no les quer\u00eda dar. Los disc\u00edpulos de Ema\u00fas esperaban un Mes\u00edas que los libre de la opresi\u00f3n romana: \u201cNosotros esper\u00e1bamos que fuera \u00e9l quien librara a Israel\u201d. La multitud que se aliment\u00f3 de semejante multiplicaci\u00f3n de panes les encant\u00f3 la idea de hacer rey a alguien que les d\u00e9 de comer, en definitiva, que le \u201csolucione\u201d los problemas materiales. \u00bfTe parece raro esto? No es raro, es mucho m\u00e1s com\u00fan de lo que imagin\u00e1s. Esta idea de Dios est\u00e1 casi que, impregnada en el imaginario de tantos hombres, creyentes y no tanto; muy cristianos y no tanto. Esta es la idea que intenta aflorar cada d\u00eda en nuestro coraz\u00f3n, que se resigna a aceptar a un Dios que siendo rico se hizo pobre, que siendo grande se hizo peque\u00f1o y que siendo fuerte se hizo d\u00e9bil. Es la idea-tentaci\u00f3n que lucha por aniquilar a un Dios que nos dio tanta libertad para seguirlo, que nos asusta. \u201cSomos hijos del rigor\u201d decimos a veces. \u201cPadre, me dicen a veces: Ten\u00e9s que tenernos cortitos, ten\u00e9s que ser m\u00e1s exigente, solo as\u00ed funcionamos\u201d. Es verdad, uno es d\u00e9bil y por ah\u00ed no soy buen pastor, pero me pregunto y te pregunto: \u00bfJes\u00fas fue as\u00ed? \u00bfTuvo cortita a la gente? \u00bfOblig\u00f3 a alguien a seguirlo? \u00bfLos amenaz\u00f3 con castigo a los que no lo quieran? Me parece que no. \u00bfPor qu\u00e9 nos gusta a veces que nos tengan cortitos o porqu\u00e9 somos hijos del rigor? Porque es m\u00e1s f\u00e1cil ser esclavo que usar nuestra libertad para amar. No es f\u00e1cil ser libre. Pero Dios nos hizo libres y solo vive una verdadera religiosidad aquel que opta por ser libre y seguir al Dios de la libertad.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy, como el del domingo, nos confronta con nuestra dureza de entendimiento y de coraz\u00f3n. Nos confronta con el Dios verdadero que nos vino a mostrar Jes\u00fas, con el Dios en el que creemos o decimos creer. Podr\u00edamos preguntarnos sin miedo\u2026 \u00bfC\u00f3mo es el Jes\u00fas en el que creemos? \u00bfQu\u00e9 tipo de pan le pido a Jes\u00fas para alimentarme? Los que se cruzaron todo el lago para volver a encontrase con Jes\u00fas, al escuchar que Jes\u00fas les iba a dar un pan que jam\u00e1s les iba a dar hambre, le pidieron que \u201cles d\u00e9 siempre de ese pan\u201d. \u00bfSab\u00edan lo que ped\u00edan? Cuando los disc\u00edpulos de Ema\u00fas le pidieron a ese \u201chombre\u201d que se quede con ellos esa noche porque ya era tarde\u2026 \u00bfSab\u00edan lo que ped\u00edan? Seg\u00fan el evangelio, no. No hab\u00edan comprendido.<\/em><\/p>\n<p><em>No est\u00e1 mal que pidamos cosas a Dios, no est\u00e1 mal que necesitemos cosas, es humano y necesario, pero lo que quiere ense\u00f1arnos Jes\u00fas es que veamos en esos pedidos, en esos deseos cotidianos, algo m\u00e1s grande, profundo y trascendente. Que lo busquemos a \u00c9l en las cosas que hacemos. Porque en realidad lo necesitamos a \u00c9l y no siempre nos damos cuenta. Teni\u00e9ndolo a \u00c9l, tenemos todo, aunque aparentemente no tengamos nada. En cambio, si tenemos todo lo material o humano que creamos necesitar, pero no lo tenemos a \u00c9l, en realidad no tenemos casi nada. Nos falta mucho.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La gente dijo a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 signos haces para que veamos y creamos en ti? \u00bfQu\u00e9 obra realizas? 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