{"id":8019,"date":"2026-04-27T00:00:23","date_gmt":"2026-04-27T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8019"},"modified":"2026-04-25T07:27:53","modified_gmt":"2026-04-25T10:27:53","slug":"fiesta-de-santo-toribio-de-mogrovejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/fiesta-de-santo-toribio-de-mogrovejo\/","title":{"rendered":"Fiesta de Santo Toribio de Mogrovejo"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8019-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/27-abril-audio-FiestaSantoToribio-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/27-abril-audio-FiestaSantoToribio-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/27-abril-audio-FiestaSantoToribio-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/27-abril-audio-FiestaSantoToribio-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En este d\u00eda, en esta fiesta, tan importante para Latinoam\u00e9rica, donde recordamos al gran obispo santo Toribio \u2013que es el patrono de todo el episcopado latinoamericano, es el gran obispo de Lima del siglo XVI\u2013, me animo a compartirte algo, algo que nos pasa muchas veces a los sacerdotes, pero que me pasa a m\u00ed, que es cuando alguien se acerca y nos pregunta: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te surgi\u00f3 la vocaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo te diste cuenta que Dios te llamaba?\u00bb. Es la gran pregunta que muchas veces los laicos, en general, nos hacen a los sacerdotes y consagrados, porque, creo yo, la vocaci\u00f3n no deja de ser un gran misterio. No un misterio en el sentido de algo que es imposible de descifrar, sino m\u00e1s bien algo que nos muestra algo que no vemos, valga la redundancia. Porque, en definitiva, eso es un misterio, eso es un sacramento, un signo sensible de la gracia de Dios que no podemos ver.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, como te dec\u00eda, estas y otras preguntas son unas de las tantas que nos hacen los j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes, y que muchas veces nos hace a nosotros mismos cuestionarnos y preguntarnos: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es que Dios me llam\u00f3?\u00bb. O incluso preguntarnos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 Dios me eligi\u00f3 a m\u00ed y no a otro?\u00bb. Y la respuesta que doy muchas veces \u2013un poco en forma ir\u00f3nica, pero con mucha verdad de fondo\u2013 es: \u00ab\u00bfTen\u00e9s tiempo para que te cuente?\u00bb. Y en el fondo no es una respuesta evasiva, no es para decir: \u00abBueno, no puedo contarte\u00bb, sino que es dif\u00edcil explicar en pocas palabras toda una vida, la propia vida. Porque, en definitiva, un llamado no es simplemente en un momento, sino que es toda una vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Es cierto que el que se siente llamado por Dios puede detectar claramente que en su camino hubo un momento concreto en el que sinti\u00f3 y se sinti\u00f3 especialmente llamado por el Padre, pero, al mismo tiempo, tambi\u00e9n es tan y a\u00fan m\u00e1s cierto todav\u00eda que el \u00abtesoro\u00bb, por llamarlo de alguna manera, de la vocaci\u00f3n siempre estuvo escondido en el campo del coraz\u00f3n del que fue llamado, y por eso que para contar c\u00f3mo encontramos ese tesoro en alg\u00fan momento, no basta explicar el momento de la \u00abpalada\u00bb final, dir\u00edamos; o sea, cuando de golpe encontramos ese tesoro, cuando nos topamos con \u00e9l, sino que hay que ver el proceso de c\u00f3mo se lleg\u00f3 a dar esa puntada final, esa palada que hizo descubrir el tesoro. Y eso es algo dif\u00edcil. Entonces por qu\u00e9 no pensar que la vocaci\u00f3n, el llamado de miles de sacerdotes a lo largo de la historia y tambi\u00e9n de los consagrados, de los que est\u00e1n y de los que vendr\u00e1n, proviene de esta petici\u00f3n de Jes\u00fas de Algo del Evangelio de hoy: \u00abRueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha\u00bb. En definitiva, los sacerdotes somos fruto del amor del coraz\u00f3n de Dios Padre que ama a todos y que, al mismo tiempo, se deja conmover por la petici\u00f3n de su Hijo y de todos los que piden m\u00e1s trabajadores para la cosecha.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo pensamos que Dios se las ingenia d\u00eda a d\u00eda para seguir recorriendo el mundo, las ciudades y cada lugar, ense\u00f1ar su verdad, anunciar la Buena Noticia de su salvaci\u00f3n, curando todo lo que enferma al hombre? \u00bfC\u00f3mo puede ser esto? Bueno, \u00abse las ingenia de la misma manera que se las ingeni\u00f3 siempre\u00bb, desde que existe este mundo, no de una manera maravillosa o extraordinaria como a veces pretendemos, sino al modo humano, eligiendo instrumentos humanos para que los dem\u00e1s descubran lo divino, para encontrarlo a \u00e9l. Alguno dir\u00e1 por ah\u00ed: \u00bfNo podr\u00eda haber elegido algo mejor, no podr\u00eda haber elegido una manera m\u00e1s efectiva? \u00bfRealmente es ingeniosa esta manera de hacerse presente en este mundo? Como poder, hubiese podido hacer lo que quisiera, porque en definitiva Dios es Dios. Ahora&#8230;quiso otra cosa, quiso elegir el modo que seguramente dar\u00eda m\u00e1s fruto y por eso decidi\u00f3 hacerse hombre como nosotros, para acostumbrarse a vivir como hombre y para que el hombre se vaya acostumbrando a vivir con Dios y como Dios. Un gran misterio, pero una gran verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>Cristo anduvo por la tierra ense\u00f1ando, anunciando, sanando y curando, pero no quiso hacerlo solo.<\/em><\/p>\n<p><em>Este es el misterio y, al mismo tiempo, la gran alegr\u00eda: Dios que se hace hombre y deja que el hombre participe de su misi\u00f3n. De hecho, mientras \u00e9l lo hac\u00eda, les encarg\u00f3 a sus disc\u00edpulos que lo ayuden, para poder llegar a todos los hombres posibles de ese tiempo. Jes\u00fas necesita de hombres para llegar a todos los hombres. Necesit\u00f3 de sus disc\u00edpulos para cumplir su misi\u00f3n y les encarg\u00f3 a sus disc\u00edpulos que contin\u00faen su misi\u00f3n en su ausencia.<\/em><\/p>\n<p><em>El sacerdocio cat\u00f3lico es el coraz\u00f3n, los ojos, los o\u00eddos, la boca, las manos y los pies de Jes\u00fas extendidos a lo largo del tiempo, para poder acoger, mirar, escuchar, hablar, tocar y acompa\u00f1ar a todos los hombres posibles a lo largo del tiempo y en todo el mundo. Es la respuesta del coraz\u00f3n conmovido de Jes\u00fas al ver tanta gente que anda por el mundo sin gu\u00eda, como ovejas sin pastor. Los que fuimos elegidos no sabemos explicarlo mucho, no sabemos mucho por qu\u00e9 a nosotros. Por eso, reza por nosotros para que seamos realmente lo que Jes\u00fas quiere que seamos. Lo \u00fanico que sabemos explicar es lo que se vive y se siente en el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8020,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-8019","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8019"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8019\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8023,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8019\/revisions\/8023"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8020"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}