{"id":8024,"date":"2026-04-28T00:00:51","date_gmt":"2026-04-28T03:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8024"},"modified":"2026-04-27T08:44:56","modified_gmt":"2026-04-27T11:44:56","slug":"iv-martes-de-pascua-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-martes-de-pascua-3\/","title":{"rendered":"IV Martes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8024-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28-abril-audio-IV-MartesPascua-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28-abril-audio-IV-MartesPascua-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28-abril-audio-IV-MartesPascua-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/>Se celebraba entonces en Jerusal\u00e9n la fiesta de la Dedicaci\u00f3n. Era invierno, y Jes\u00fas se paseaba por el Templo, en el P\u00f3rtico de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos lo rodearon y le preguntaron: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo nos tendr\u00e1s en suspenso? Si eres el Mes\u00edas, dilo abiertamente.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abYa se lo dije, pero ustedes no lo creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de m\u00ed, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas.<\/p>\n<p>Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy Vida eterna: ellas no perecer\u00e1n jam\u00e1s y nadie las arrebatar\u00e1 de mis manos. Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre. El Padre y yo somos una sola cosa.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Andar por el camino de la Palabra, de la escucha, no es siempre sencillo. Uno pasa muchas veces por todos los estados de \u00e1nimos espirituales posibles y muchas veces las crisis llegan, tarde o temprano. Es normal, es parte del camino. Hay momentos llamados de consolaci\u00f3n y desolaci\u00f3n o desconsolaci\u00f3n. Es normal. A todos nos pasa. No es ser humano, con todas las letras, quien est\u00e1 siempre igual, quien est\u00e1 \u00abcomo si nada pasara\u00bb. Eso no es real, somos mortales y d\u00e9biles, aunque a veces pretendamos ser \u00e1ngeles perfectos. Justamente ah\u00ed, radican muchas de nuestras crisis espirituales, en no aceptar que las crisis son parte de la vida; el pasar, el cambio, el que no todos los d\u00edas estamos igual, el que lo lindo no dura para siempre, y que lo malo tampoco. Sin embargo, muchas veces andamos tristes o enojados, justamente por pretender imposibles que finalmente nunca se dan.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Lo m\u00e1s lindo y reconfortante ser\u00eda lograr empezar el d\u00eda dando gracias y ofreciendo todo lo que aparezca en el camino, y casi lo mismo al terminarlo\u2026 dar gracias por todo lo que se vivi\u00f3 y pedir perd\u00f3n por lo que se podr\u00eda mejorar. Si pudi\u00e9ramos vivir los d\u00edas as\u00ed, en realidad nos ahorrar\u00edamos muchos disgustos. Cuenta una an\u00e9cdota lo que san Ignacio de Loyola hizo ante una mal\u00edsima noticia recibida, que en nada favorec\u00eda a \u00e9l, ni a los jesuitas, \u00bfsab\u00e9s qu\u00e9 hizo? Fue quince minutos frente al sant\u00edsimo, a dejar que todo se solucione al modo de Dios, con los tiempos de Dios. Parece una actitud infantil, irracional, pero en realidad es el modo de \u00abtrabajar como si todo dependiera de nosotros y rezar como si todo dependiera de Dios\u00bb, es una buena manera de no creernos omnipotentes y confiar en que las cosas tienen su porqu\u00e9 m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas, de nuestras decisiones, de lo que nosotros queremos.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso cuando uno escucha que de labios y del coraz\u00f3n de Jes\u00fas salieron estas palabras: \u00ab\u2026ellas no perecer\u00e1n jam\u00e1s y nadie las arrebatar\u00e1 de mis manos. Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre\u00bb, \u00bfpuede quedar lugar a la duda? \u00bfPuede quedar lugar al miedo? Jes\u00fas se refer\u00eda a nosotros, a sus ovejitas, a los que escuchamos cada d\u00eda su voz, a los que intentamos seguirlo d\u00eda a d\u00eda. \u00bfNo te parece lindo, maravilloso? \u00bfNo te da paz escuchar semejante afirmaci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 preocuparse tanto de las cosas que pasan o que nos pasan? Solucionemos lo que est\u00e1 a nuestro alcance, lo dem\u00e1s hay que dejarlo. \u00bfQu\u00e9 nos pasa que no terminamos de confiar en que esto es realmente as\u00ed? Bueno las respuestas pueden ser muy variadas, seg\u00fan la cantidad de oyentes, pero es algo que ten\u00e9s que preguntarte vos, que me pregunto yo, que tenemos que preguntarnos todos. Deber\u00edamos poder vivir en paz intentando escuchar todos los d\u00edas la voz de Jes\u00fas que es nuestro Verdadero Pastor. Podr\u00edamos pensar que entramos en el miedo, en la angustia, cuando dejamos de escuchar la voz que nos hace tanto bien y nos dejamos llevar por otras voces. Voces que nos tiran abajo; voces que no nos hacen luchar cada d\u00eda; voces que parecen amigas, pero en realidad nos destruyen; son voces que salen de adentro nuestro o que vienen de afuera. Est\u00e1 lleno de falsos pastores que nos quieren guiar hacia otros pastos, no necesariamente malos, sino otros pastos que nos alejan de los manjares de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos llena de \u00e1nimo y de esperanza. Las manos del Padre siempre est\u00e1n para abrazarnos, para tomarnos, para salvarnos, para cuidarnos, para acariciarnos, para demostrarnos su amor. Algo del Evangelio de hoy nos ayuda a comprender que las manos del Padre, esas de las que nos habla Jes\u00fas, son esas manos de tantos que nos quieren, que nos buscan, que nos dan una mano con su ayuda, una palmada, un empuj\u00f3n, un abrazo, una caricia y nosotros muchas veces las hemos esquivado, por creernos omnipotentes, por creernos que no estamos necesitados. Las manos del Padre son las manos de nuestros hermanos que son hijos de ese mismo Padre. Por eso Jes\u00fas dice que \u00e9l y el Padre son una sola cosa.<\/em><\/p>\n<p><em>El Hijo quiere siempre lo que quiere el Padre. Jes\u00fas quiere que seamos hijos y hermanos. Quiere que queramos lo que \u00e9l quiere.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 es lo que nos asegura permanecer siempre en las manos del Padre, o sentirnos en sus manos? No dejar de escuchar nunca la voz de Jes\u00fas. Eso que hizo san Ignacio cuando recibi\u00f3 esa mala noticia para su congregaci\u00f3n, para \u00e9l, sumergirnos en \u00e9l, en la oraci\u00f3n el tiempo que podamos para dejar todo en \u00absus manos\u00bb, porque en definitiva nuestra vida \u00abest\u00e1 en sus manos\u00bb lo aceptemos o no y solo si sabemos entregarla a nuestra vida, sabremos vivirla como \u00e9l quiere.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, en este d\u00eda te propongo y me propongo que de alg\u00fan modo miremos al cielo, levantemos las manos. Hay un canto muy lindo que dice as\u00ed: \u00abCierro los ojos, levanto mis manos, para darme cuenta que estoy en sus manos\u00bb. Es un s\u00edmbolo, es un signo, pero nos puede ayudar. No nos olvidemos que estamos en las manos de Dios. Nuestros familiares est\u00e1n en las manos de Dios. Es verdad nosotros podemos querer tirarnos de esas manos, querer escaparnos, pero en definitiva siempre estaremos en sus manos. Eso nos tiene que dar paz, no nos angustiemos, no gritemos, no nos enojemos, no nos peleemos con nadie. Si nos increpan, call\u00e9monos. Estamos en las manos del Padre, \u00bfqu\u00e9 mal nos puede suceder?<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se celebraba entonces en Jerusal\u00e9n la fiesta de la Dedicaci\u00f3n. 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