{"id":8107,"date":"2026-05-12T00:00:31","date_gmt":"2026-05-12T03:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8107"},"modified":"2026-05-11T08:32:40","modified_gmt":"2026-05-11T11:32:40","slug":"vi-martes-de-pascua-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-martes-de-pascua-3\/","title":{"rendered":"VI Martes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8107-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/12-mayo-audio-VI-MartesPascua.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/12-mayo-audio-VI-MartesPascua.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/12-mayo-audio-VI-MartesPascua.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/12-mayo-audio-VI-MartesPascua.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abAhora me voy al que me envi\u00f3, y ninguno de ustedes me pregunta: &#8220;\u00bfA d\u00f3nde vas?&#8221; Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Par\u00e1clito no vendr\u00e1 a ustedes. Pero si me voy, se lo enviar\u00e9.<\/p>\n<p>Y cuando \u00e9l venga, probar\u00e1 al mundo d\u00f3nde est\u00e1 el pecado, d\u00f3nde est\u00e1 la justicia y cu\u00e1l es el juicio.<\/p>\n<p>El pecado est\u00e1 en no haber cre\u00eddo en m\u00ed. La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me ver\u00e1n. Y el juicio, en que el Pr\u00edncipe de este mundo ya ha sido condenado.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas nunca estuvo solo, aunque haya buscado momentos de soledad. Es lindo pensar en esto, en que Jes\u00fas es el modelo perfecto del que nunca estuvo solo, pero al mismo tiempo busc\u00f3 su momento de soledad. Es incre\u00edble pensar que, de la vida de Jes\u00fas, en realidad no sabemos tanto como quisi\u00e9ramos. Los evangelios, en definitiva, cuentan poco y nada sobre su infancia y sobre su vida cotidiana en Nazaret hasta los 30 a\u00f1os, hasta su aparici\u00f3n p\u00fablica. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 hecho Jes\u00fas en esos a\u00f1os? \u00bfCu\u00e1ntas veces se habr\u00e1 apartado tranquilo a caminar, a descansar, a mirar al cielo, a disfrutar de la naturaleza, a descubrir tanta maravilla en la creaci\u00f3n de su Padre? Por otro lado, muchas veces en los evangelios se relatan momentos en los que Jes\u00fas se aparta de las multitudes y de sus amigos, para estar en la monta\u00f1a, para rezar, para estar solo. A eso quer\u00eda llegar, la soledad buscada, hace bien. La soledad que piensa y se siente, es necesaria en la vida. Vos y yo tenemos que aprender a estar solos, lo dec\u00edamos ayer, no toda soledad es mala. \u00bfSabemos estar solos? \u00bfSabemos quedarnos con nosotros mismos en un momento del d\u00eda? Si uno parte de la certeza de que en realidad estar solo es una oportunidad para encontrarse con el que no nos dej\u00f3 solos, no deber\u00edamos tenerle miedo, es dif\u00edcil, es verdad, por la forma de vida de hoy, pero podemos hacerlo. Es dif\u00edcil pero no tenemos que tener miedo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La partida de Jes\u00fas, el anuncio de su partida, les trajo a los disc\u00edpulos una gran tristeza seguramente, lo sabemos. La partida de un ser querido, de un hermano, de un padre, de un hijo, de un pariente, de un amigo, duele mucho. Bueno, Algo del Evangelio de hoy expresa eso\u2026 Dice: \u00abUstedes se han entristecido\u00bb. Obviamente\u2026 \u00bfQui\u00e9n no se pondr\u00eda triste? Ellos no terminaban de entender que era \u00abnecesario\u00bb que \u00e9l se vaya, de que \u00ables conven\u00eda que \u00e9l se vaya\u00bb. Esa es la cierta paradoja de nuestra fe, las ausencias que nos traen presencias distintas, amores distintos. Soledades que nos pueden traer mayores frutos, mayor madurez, mayor convicci\u00f3n de que en realidad jam\u00e1s estamos solos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfConoces personas que no pueden estar solas, que no pueden estar quietas, que siempre tienen que estar haciendo algo, que parece ser que no pueden disfrutar de la gratuidad de \u00abno estar haciendo nada\u00bb? F\u00edjate si a vos no te pasa lo mismo a veces. A todos nos puede pasar. Como dec\u00edamos, el mundo de hoy colabora much\u00edsimo a esta forma fren\u00e9tica en la que vivimos, a esta incapacidad de callarnos, a esta incapacidad de apagar todos los aparatos que nos rodean, toda la tecnolog\u00eda que nos aturde, todas las voces que no nos dejan escucharnos.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo es r\u00e1pido, todo tiene que hacerse ya, siempre tenemos que estar comunic\u00e1ndonos con alguien, casi nunca podemos y sabemos estar solos. Sin embargo, es tan necesario. Es necesario que Jes\u00fas se haya ido para que todos podamos encontrarlo en el hoy, en este presente que nos toca vivir; si Jes\u00fas no se hubiera ido, no estar\u00edamos escuchando este audio, por ejemplo. As\u00ed lo dijo \u00e9l mismo: \u00abPero si me voy, se lo enviar\u00e9\u00bb. Es bueno que nos tomemos un tiempo para estar solos, es bueno que tambi\u00e9n dejemos solos a los que tenemos a nuestro cargo, es bueno que dejemos que los dem\u00e1s sepan estar solos. Pensemos en los de nuestra familia, en nuestros seres queridos. Es bueno que los dem\u00e1s tengan sus tiempos, que dejemos \u00abrespirar\u00bb a los dem\u00e1s, porque a veces incluso no podemos estar solos y no dejamos que los otros est\u00e9n solos. Cuando Jes\u00fas se apartaba para estar solo, los disc\u00edpulos lo respetaban, lo dejaban tranquilo. Cuando los disc\u00edpulos volv\u00edan de misionar, Jes\u00fas mismo los apartaba un poco para que descansen, para que est\u00e9n solos.<\/em><\/p>\n<p><em>Pregunt\u00e9monos si sabemos apartarnos como Jes\u00fas para escuchar nuestro coraz\u00f3n y al escuchar nuestro coraz\u00f3n escucharlo a Dios que es nuestro Padre, escuchar al Esp\u00edritu que est\u00e1 dentro de nosotros. Podr\u00edamos preguntarnos si somos capaces de escuchar la voz interior que nunca nos abandona, que siempre nos hace sentir acompa\u00f1ados.<\/em><\/p>\n<p><em>Pensemos si no estamos tapando lo mejor de nosotros con la \u00abadicci\u00f3n del activismo\u00bb, esa man\u00eda de pensar y creer que solo haciendo cosas nos salvaremos y salvaremos a los dem\u00e1s. Si Jes\u00fas hubiese querido salvar al mundo por el hacer, se hubiera puesto a predicar desde la adolescencia, se hubiera puesto a \u00abhacer cosas\u00bb y milagros desde mucho antes, sin embargo, empez\u00f3 a los treinta a\u00f1os. Es para pensar, \u00bfno? Aprendamos hoy a sentarnos por un tiempo, a postrarnos por un momento, para realmente \u00abno hacer nada\u00bb a los ojos de los dem\u00e1s, para estar simplemente solos, por pura gratuidad, no esperando mayor recompensa que encontrarnos con Jes\u00fas en nuestra intimidad, en nuestro coraz\u00f3n que siempre nos habla y clama por dentro nuestro por medio del Esp\u00edritu Santo, que nos hace llamar a Dios Padre, Abba, Pap\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abAhora me voy al que me envi\u00f3, y ninguno de ustedes me pregunta: &#8220;\u00bfA d\u00f3nde vas?&#8221; Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. 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