{"id":8154,"date":"2026-05-21T00:00:00","date_gmt":"2026-05-21T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8154"},"modified":"2026-05-20T08:09:35","modified_gmt":"2026-05-20T11:09:35","slug":"vii-jueves-de-pascua-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-jueves-de-pascua-3\/","title":{"rendered":"VII Jueves de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8154-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/21-mayo-audio-VII-JuevesPascua-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/21-mayo-audio-VII-JuevesPascua-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/21-mayo-audio-VII-JuevesPascua-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/21-mayo-audio-VII-JuevesPascua-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas levant\u00f3 los ojos al cielo y or\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p>\u00abPadre santo, no ruego solamente por ellos, sino tambi\u00e9n por los que, gracias a su palabra, creer\u00e1n en m\u00ed. Que todos sean uno: como t\u00fa, Padre, est\u00e1s en m\u00ed y yo en ti, que tambi\u00e9n ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que t\u00fa me enviaste.<\/p>\n<p>Yo les he dado la gloria que t\u00fa me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno -yo en ellos y t\u00fa en m\u00ed- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que t\u00fa me has enviado, y que yo los am\u00e9 c\u00f3mo t\u00fa me amaste.<\/p>\n<p>Padre, quiero que los que t\u00fa me diste est\u00e9n conmigo donde yo est\u00e9, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conoc\u00ed, y ellos reconocieron que t\u00fa me enviaste. Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguir\u00e9 dando a conocer, para que el amor con que t\u00fa me amaste est\u00e9 en ellos, y yo tambi\u00e9n est\u00e9 en ellos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Es lindo meterse en la escena. Hace bien meterse en las escenas del Evangelio. Meterse es, digamos, poner m\u00e1s el coraz\u00f3n, poner m\u00e1s en juego los sentidos, tratar de imaginar lo que estoy leyendo. Es dif\u00edcil, es verdad. Se necesita tiempo, esfuerzo, constancia, paciencia, pero hace muy bien. Vale la pena que lo intentemos alguna vez. Es lo que recomiendan muchos santos en sus m\u00e9todos de oraci\u00f3n, especialmente san Ignacio de Loyola. Es como grabar la imagen en el coraz\u00f3n para siempre, grabar m\u00e1s que nada, como se dice, la pel\u00edcula, que no se borra m\u00e1s, es indeleble. Como pasa con las fotos viejas, que al sacarlas quedaban en los rollos como escondidas y despu\u00e9s ten\u00edan que ir a revelarse. \u00bfTe acord\u00e1s? Te acordar\u00e1s si naciste en el siglo pasado, como yo y como tantos, pero bueno, de alguna manera, cuando rezamos en serio con el Evangelio, si hacemos el esfuerzo de pensar y sentir que estamos en ese lugar, en ese momento, escuchando esas palabras, viendo lo que se ve\u00eda, tocando lo que hab\u00eda, gustando y oliendo, de alguna manera, es como revivirlo. Es, de alg\u00fan modo, como sacar una foto del pasado y traerla al presente. Ayuda a archivar la imagen, las palabras, y poder revivirlas en alg\u00fan momento y, al revivirlo, es como que se \u00abrevela\u00bb otra vez, se nos muestra algo nuevo que no est\u00e1bamos viendo hasta el momento. Y eso pasa con el Evangelio. Es palabra viva. Es palabra que se \u00abrevela\u00bb, se muestra a cada instante en miles y miles de corazones oyentes ahora, en este momento, dispersos a lo largo y ancho de esta bendita tierra que Dios Padre nos regal\u00f3. Por eso, hay que hacer el esfuerzo de \u00abmeterse\u00bb en esa escena. No es ser un espectador m\u00e1s. No sirve si no. No hay que mirar de afuera. No leerla as\u00ed no m\u00e1s, sino imaginarla. Es un paso m\u00e1s que puede darse.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPensaste en eso alguna vez? \u00bfPensaste en eso alguna vez? \u00bfPensaste que en este momento somos miles y miles que estamos intentando escuchar las palabras de Jes\u00fas, a trav\u00e9s de tantos sacerdotes que predican d\u00eda a d\u00eda? Da \u00e1nimo pensar en eso. Saber que no estamos solos y que Jes\u00fas piensa en nosotros y pide por nosotros, como se ve claro en Algo del Evangelio de hoy. Saber que somos uno con \u00e9l, con el Padre y que eso desea Jes\u00fas, que seamos uno con \u00e9l, es lo que nos da \u00e1nimo para seguir siempre. Que el amor con que se aman el Padre y el Hijo sea el mismo amor con el que nos amemos nosotros. No tomamos a veces conciencia de esta maravilla. Hoy sabemos que las comunicaciones permiten much\u00edsimas cosas, entre tantas, que palpemos esto que hoy estoy diciendo m\u00e1s claramente, si estamos con el coraz\u00f3n despierto y no solo conectado a un celular. Eso permite que, de alguna manera, nos sintamos uno. \u00a1Cu\u00e1ntas personas se est\u00e1n sintiendo solas, personas que no pueden salir, que est\u00e1n tristes, como solas, abandonadas, y la tecnolog\u00eda los hace sentir uno!, \u00bfno? \u00a1Cu\u00e1ntas personas hay as\u00ed! Una vez, me acuerdo, me pas\u00f3 algo que me hizo experimentar lo que dice Algo del Evangelio de hoy. Me lleg\u00f3 un mensaje al WhatsApp de un n\u00famero desconocido, un n\u00famero extranjero. Era un mensaje, que despu\u00e9s de leerlo me di cuenta, de un sacerdote que estaba en Irak, en Irak, en Bagdad. Yo no lo conoc\u00eda, pero me llen\u00f3 de alegr\u00eda. Es un sacerdote que estaba en Medio Oriente viviendo en carne propia las persecuciones hacia tantos hermanos nuestros cristianos, que son como nosotros, como vos y yo. Me agradec\u00eda por los audios del Evangelio, por este apostolado que Dios de alguna manera me encomend\u00f3 hacer y, por otro lado, me ped\u00eda un favor. Me pidi\u00f3 que, si pod\u00eda, le grabe un mensaje de audio y de video, y, si era posible, con mi comunidad parroquial, para los cristianos perseguidos en Medio Oriente. Fue algo tan providencial, tan incre\u00edble que no dud\u00e9 ni un minuto. Justo en mi parroquia, en ese momento, est\u00e1bamos de misi\u00f3n, terminando unos d\u00edas de misi\u00f3n por el barrio, y era el d\u00eda de la Visitaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda. Todo justo, todo providencial, todo \u00abcalculado\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de la misa de cierre de la misi\u00f3n pudimos grabarles, junto con muchos fieles de mi parroquia y varios misioneros, un mensaje de esperanza y le cantamos la Salve Regina a nuestros hermanos de Medio Oriente, que sufren el odio y la crueldad por el solo hecho de amar a Jes\u00fas, de ser cristianos. Todo un testimonio para nosotros, para vos y para m\u00ed, que muchas veces por ah\u00ed tenemos miedo y verg\u00fcenza de decir lo que somos, en lugares donde no nos persiguen. Fue un regalo del Padre, del Padre del Cielo para todos. Fue un volver a sentir que somos \u00abuno\u00bb y que, cada d\u00eda m\u00e1s, tenemos que ser \u00abuno\u00bb, con Jes\u00fas y entre nosotros. Fue un revivir en carne propia esta escena del Evangelio de hoy, en la que Jes\u00fas rez\u00f3 por nosotros, por todos los que creemos gracias al testimonio de los Ap\u00f3stoles.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe imagin\u00e1s a Jes\u00fas rezando por nosotros, para que seamos uno, para que dejemos tanta divisi\u00f3n, para que nos amemos como \u00e9l nos am\u00f3, para que gracias al mensaje de unidad ayudemos a que otros crean tambi\u00e9n en \u00e9l? \u00bfTe imagin\u00e1s ahora a miles de cristianos perseguidos que necesitan de nuestra oraci\u00f3n, pero que, al mismo tiempo, seguramente tambi\u00e9n rezan por nosotros? \u00bfNos damos cuenta de que la oraci\u00f3n une y nos hace sentir uno, con el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo?<\/em><\/p>\n<p><em>Intentemos hoy \u00abmeternos\u00bb en esta maravillosa escena del Evangelio. Imaginemos a Jes\u00fas rezando por cada uno de nosotros, para que seamos uno. Hoy imaginemos tambi\u00e9n que hay miles de hermanos que necesitan de nuestra fuerza, de nuestra oraci\u00f3n, de que nos sintamos uno, para que el mundo crea.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas levant\u00f3 los ojos al cielo y or\u00f3 diciendo: \u00abPadre santo, no ruego solamente por ellos, sino tambi\u00e9n por los que, gracias a su palabra, creer\u00e1n en m\u00ed. 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