{"id":8177,"date":"2026-05-25T00:00:53","date_gmt":"2026-05-25T03:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8177"},"modified":"2026-05-24T08:48:22","modified_gmt":"2026-05-24T11:48:22","slug":"maria-madre-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/maria-madre-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda, Madre de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8177-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/25-mayo-app-MariaMadreIglesia-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/25-mayo-app-MariaMadreIglesia-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/25-mayo-app-MariaMadreIglesia-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/25-mayo-app-MariaMadreIglesia-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Junto a la cruz de Jes\u00fas, estaba su madre y la hermana de su madre, Mar\u00eda, mujer de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda Magdalena.<\/p>\n<p>Al ver a la madre y cerca de ella al disc\u00edpulo a quien \u00c9l amaba, Jes\u00fas le dijo: \u00abMujer, aqu\u00ed tienes a tu hijo.\u00bb<\/p>\n<p>Luego dijo al disc\u00edpulo: \u00abAqu\u00ed tienes a tu madre.\u00bb<\/p>\n<p>Y desde aquel momento, el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 como suya.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de haber transitado 50 d\u00edas desde\u00a0 la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas hasta Pentecost\u00e9s, hasta el env\u00edo del Esp\u00edritu Santo, pasando por la maravillosa fiesta y la solemnidad de la ascensi\u00f3n del Se\u00f1or a los cielos, comenzamos o mejor dicho retomamos el tiempo durante el a\u00f1o, el tiempo ordinario, el tiempo com\u00fan en el que retomaremos las lecturas del Evangelio de Marcos para seguir conociendo todo lo que hizo Jes\u00fas, sus gestos, sus palabras durante toda su vida p\u00fablica, sus milagros, sus ense\u00f1anzas y\u00a0 c\u00f3mo comenzamos. Bueno con esta memoria al otro d\u00eda de Pentecost\u00e9s de Mar\u00eda como madre de la iglesia. Decimos y la iglesia nos ense\u00f1a que hemos nacido la iglesia como comunidad de fe, como comunidad de disc\u00edpulos, hemos nacido en Pentecost\u00e9s. Fue ah\u00ed cuando Jes\u00fas soplando el Esp\u00edritu Santo sobre sus\u00a0 ap\u00f3stoles, llen\u00e1ndolos del fuego del amor del Esp\u00edritu Santo que se derram\u00f3 en sus corazones, ellos transformados totalmente por el fuego del Esp\u00edritu salieron a hablar, salieron a predicar, esas lenguas de fuego simbolizaban el fuego que iba a\u00a0 salir de sus bocas, iban a empezar a transformar la realidad, todo lo que dec\u00edan, de alg\u00fan modo transformaba para el seguimiento o para el rechazo y as\u00ed naci\u00f3 la iglesia gracias al Esp\u00edritu Santo y por eso el Esp\u00edritu Santo es el alma de la Iglesia, es el que los mantiene, nos mantiene unidos, nos hace cat\u00f3licos, nos hace universales, nos hace unos porque la Iglesia es una, nos hace santos porque la iglesia tambi\u00e9n es santa a pesar de estar formada por nosotros, nos hace una santa cat\u00f3lica y apost\u00f3lica porque naci\u00f3 de los ap\u00f3stoles y naci\u00f3 para llevar la palabra de Dios hasta los confines del mundo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y por eso no pod\u00eda\u00a0 faltar hoy la figura y la imagen, la presencia de Mar\u00eda Sant\u00edsima, ella estuvo\u00a0 tambi\u00e9n en Pentecost\u00e9s, ella tambi\u00e9n permaneci\u00f3 en vigilia esperando la llegada del Esp\u00edritu Santo que dar\u00eda comienzo a una nueva etapa de la historia,\u00a0 ese esp\u00edritu prometido en el Antiguo Testamento, ese esp\u00edritu que tambi\u00e9n aleteaba sobre las aguas en el G\u00e9nesis y despu\u00e9s que fue tambi\u00e9n aquel que toc\u00f3 los corazones de los profetas, aquel que fue obrando misteriosamente a lo largo de la historia, ese mismo esp\u00edritu fue derramado sobre los ap\u00f3stoles y sobre Mar\u00eda ese d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Y parad\u00f3jicamente hoy se nos presenta el Evangelio de Juan en el\u00a0 cual Mar\u00eda al pie de la cruz junto al disc\u00edpulo amado que representa tambi\u00e9n a cada uno de nosotros, a toda la iglesia que permanece al pie de la cruz mirando c\u00f3mo Jes\u00fas entregaba su vida, fue ah\u00ed donde el Se\u00f1or agonizando ya cuando no le quedaba nada por dar porque estaba d\u00e1ndolo todo nos dio\u00a0 tambi\u00e9n todo en su madre, nos entreg\u00f3 a su propia madre y por eso traigamos a\u00a0 nuestro coraz\u00f3n esta imagen maravillosa Jes\u00fas en la cruz al ver a su madre y cerca de ella al disc\u00edpulo a quien \u00e9l amaba le dijo mujer, mujer aqu\u00ed tienes a tu hijo, le dijo a Mar\u00eda aqu\u00ed tienes a tus hijos a partir de ahora vas a ser\u00a0 madre de generaciones y generaciones vas a ser madre de infinitos hijos hasta el fin de los tiempos que transitar\u00e1n por este mundo caminar\u00e1n buscando la\u00a0 vida eterna y vos siendo aquella que interceder\u00e1 siempre por cada uno de ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>Le encomend\u00f3 la tarea de seguir engendrando a tantos hijos a lo largo de la historia de seguir llevando en su vientre como madre a tantos que vienen a este mundo para nacer a la vida eterna\u00a0 por eso Mar\u00eda es madre, por eso la iglesia es madre, por eso tambi\u00e9n nosotros hoy podemos escuchar las palabras de Jes\u00fas hacia cada uno de nosotros dijo al disc\u00edpulo aqu\u00ed tienes a tu madre, tenemos una madre, tenemos una madre que tambi\u00e9n fue llena de gracia, una madre inmaculada virgen y santa que fue la puerta que nos trajo a Jes\u00fas al mundo, la puerta que se abri\u00f3 de par en par, porque fue fiel a la voluntad del padre y se dispuso a hacer siempre lo que \u00e9l quer\u00eda y por eso hoy sigue siendo nuestra madre, por eso siempre podemos recurrir a ella para que ella nos ayude a llegar a Jes\u00fas, para que ella nos traiga la luz a nuestra vida, para que ella tambi\u00e9n sea como esposa del Esp\u00edritu Santo la que nos conceda hoy lo que m\u00e1s necesitamos, comencemos este tiempo durante el a\u00f1o llenos de esperanza de seguir meditando las palabras del Se\u00f1or en los evangelios, de seguir creciendo nuestra fe, de seguir entreg\u00e1ndonos s\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo es el que nos renueva, s\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo es el que tambi\u00e9n nos pone de cara a Mar\u00eda para que podamos mirarla con ternura como ella nos mira a nosotros.\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Junto a la cruz de Jes\u00fas, estaba su madre y la hermana de su madre, Mar\u00eda, mujer de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda Magdalena. 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