{"id":8182,"date":"2026-05-26T00:00:38","date_gmt":"2026-05-26T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8182"},"modified":"2026-05-25T14:47:21","modified_gmt":"2026-05-25T17:47:21","slug":"viii-martes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/viii-martes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"VIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8182-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/26-mayo-audio-VIII-MartesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/26-mayo-audio-VIII-MartesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/26-mayo-audio-VIII-MartesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/26-mayo-audio-VIII-MartesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Pedro le dijo a Jes\u00fas: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m\u00ed y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibir\u00e1 el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibir\u00e1 la Vida eterna.<\/p>\n<p>Muchos de los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos y los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Escuchar y escuchar, esa es nuestra meta en esta vida cristiana que el Se\u00f1or nos regal\u00f3. Tenemos que cada d\u00eda escuchar. \u00abEscucha Israel\u00bb, dec\u00eda el mandamiento del Antiguo Testamento. Escucha, escucha y amar\u00e1s. \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todo tu esp\u00edritu\u00bb. Por eso, cuando escuchamos, aunque no comprendamos lo que escuchamos, aunque a veces no prestemos toda la atenci\u00f3n que se merece lo que escuchamos, aunque a veces nos caigan mal ciertas palabras y aunque otras parece que las comprendemos perfectamente, en realidad nunca terminamos de comprender, pero lo que s\u00ed nos va pasando es que la Palabra de Dios, es como la lluvia que cae en la tierra y tarde o temprano da fruto; va regando, va mojando la tierra, va desarmando los terrones, esos obst\u00e1culos que no dejan crecer las cosas, va embebiendo la semilla y la va haciendo germinar, y germina silenciosamente, sin hacer ruido en el medio de la noche, cuando empieza a dar el sol, cuando estamos dispuestos. En definitiva, tarde o temprano nuestro coraz\u00f3n se va transformando y seguramente te pas\u00f3 ya muchas veces en este camino de escuchar cada d\u00eda la Palabra de Dios. Lo importante, como digo siempre, es que no dejemos de escuchar, de leer, de hacer un esfuerzo, porque el Se\u00f1or premia nuestro esfuerzo, nuestra humildad y tarde o temprano nos hace ver las cosas que antes no ve\u00edamos, nos hace aceptar su voluntad que nos costaba, nos hace cambiar las actitudes que no pod\u00edamos cambiar, nos regala el perd\u00f3n, nos ayuda a perdonar y tantas cosas m\u00e1s que son interminables. Por eso, no dejemos de escuchar, no dejes de escuchar. Si hoy te toc\u00f3 uno de esos d\u00edas en los que no ten\u00e9s muchas ganas de escuchar, no importa. Pon\u00e9 este audio muchas veces si es necesario, ponelo de fondo, ponelo mientras viaj\u00e1s, mientras te dorm\u00eds, mientras te levant\u00e1s, no importa, escuchemos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy me ayuda a querer cada d\u00eda m\u00e1s a Pedro. \u00a1C\u00f3mo lo quiero a Pedro! Pedro, el gran ap\u00f3stol, es tan humano, es tan como nosotros, como vos y yo, y no como a veces presentamos a los santos. Pedro siempre tiene lo que muchos de nosotros llevamos en el coraz\u00f3n, lo bueno y lo no tan bueno. Pedro siempre pregunta lo que muchos de nosotros no nos animamos a preguntar, como nos pasaba en el colegio, \u00bfte acord\u00e1s? Pedro siempre acierta y se equivoca primero, como marcando el camino, abriendo una brecha que muchos no se animan a transitar y eso es lindo, nos ayuda much\u00edsimo.<\/em><\/p>\n<p><em>Se me ocurren dos cosas que hoy nos pueden ayudar. Primero, a Pedro y a nosotros tambi\u00e9n nos puede salir a veces la mezquindad de adentro del coraz\u00f3n y al entregarnos al Se\u00f1or estar buscando recompensas, \u00bfy a nosotros? \u00bfY yo que me la paso sirviendo, y yo que dej\u00e9 un mont\u00f3n de cosas por vos? Sin querer podemos caer como el hombre rico del Evangelio de ayer, en una mezquindad, en una entrega medida, a medias, en una entrega por conveniencia, en una entrega que \u00abno mira la mirada de Jes\u00fas\u00bb, esa mirada que siempre mira con amor. Cuidado. Especialmente los consagrados, los sacerdotes, pero toda vocaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 buscamos? Es el peligro de todo ap\u00f3stol, de todo cristiano, de todo sacerdote, de todo consagrado, o incluso de todo laico que se entrega d\u00eda a d\u00eda en la Iglesia, es mi peligro y el tuyo. \u00a1El que anda pidiendo algo a cambio, sin querer se puede transformar en una especie de funcionario que cobra por lo que hace y no en un servidor! \u00a1Cuidado con ser un funcionario de Jes\u00fas! Es humana la pregunta de Pedro, pero hay que pedirle a Jes\u00fas que nos vaya purificando, conduciendo nuestra intenci\u00f3n, haci\u00e9ndola recta. \u00bfPara qu\u00e9 servimos?<\/em><\/p>\n<p><em>Segundo, al mismo tiempo hay algo muy lindo y que surge gracias al arrebato de Pedro. Jes\u00fas promete y promete en serio, no como nosotros, no como las promesas de la pol\u00edtica. Jes\u00fas promete y cumple. Te puedo asegurar que el ser sacerdote me llen\u00f3 de casas, porque puedo quedarme y alojarme en mil lugares gracias a la generosidad de tanta gente que nos tiene como padres, como hermanos y muchas veces como hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>Haber dejado algo por Jes\u00fas, me permiti\u00f3 tener miles de hermanos y hermanas, la Iglesia me llen\u00f3 de hermanos, predicar la Palabra de cada d\u00eda me llena de hermanos y hermanas. Dejar mi hogar por amor a Jes\u00fas, aunque haya sido un poco mezquino me lleno de buenas madres, aunque la Virgen Mar\u00eda y la que me dio la vida son las mejores, pero tengo muchas y eso llena de alegr\u00eda todos los d\u00edas. Tambi\u00e9n tengo m\u00e1s padres, que se preocupan por m\u00ed, como se preocupa el m\u00edo tambi\u00e9n. Me concede bienes continuamente, nunca tendremos hambre ni sed, porque Jes\u00fas nos provee de todo. Siempre digo con gracia que jam\u00e1s un sacerdote se morir\u00e1 de hambre. Esto es verdad, te lo aseguro. Siempre hay un buen coraz\u00f3n que nos ayuda. Seguro que vos de alguna manera tambi\u00e9n lo viv\u00eds, con tu grupo de oraci\u00f3n, con tu movimiento, con tu parroquia. Y al mismo tiempo, como dice Jes\u00fas, todo esto tambi\u00e9n va acompa\u00f1ado de sufrimientos por amor al Reino de Dios, es inevitable.<\/em><\/p>\n<p><em>Al mundo no le gusta la Palabra de Dios, le molesta. Pero al final, vendr\u00e1 lo mejor, vendr\u00e1 la Vida eterna. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podemos pedir? No seamos entonces mezquinos. Con lo poco que damos, Jes\u00fas nos da y nos dar\u00e1 algo mucho mejor, m\u00e1s grande. Busquemos el Reino de Dios hoy y su santidad, y todo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro le dijo a Jes\u00fas: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m\u00ed y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibir\u00e1 el ciento por uno en casas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8185,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-8182","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marcos","tag-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8182"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8186,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8182\/revisions\/8186"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}