{"id":8187,"date":"2026-05-27T00:00:51","date_gmt":"2026-05-27T03:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8187"},"modified":"2026-05-26T08:44:56","modified_gmt":"2026-05-26T11:44:56","slug":"viii-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/viii-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VIII Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8187-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/27-mayo-audio-VIII-MiercolesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/27-mayo-audio-VIII-MiercolesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/27-mayo-audio-VIII-MiercolesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/27-mayo-audio-VIII-MiercolesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Mientras iban de camino para subir a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas se adelantaba a sus disc\u00edpulos; ellos estaban asombrados y los que lo segu\u00edan ten\u00edan miedo. Entonces reuni\u00f3 nuevamente a los Doce y comenz\u00f3 a decirles lo que le iba a suceder:<\/p>\n<p>\u00abAhora subimos a Jerusal\u00e9n; all\u00ed el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Lo condenar\u00e1n a muerte y lo entregar\u00e1n a los paganos: ellos se burlar\u00e1n de \u00e9l, lo escupir\u00e1n, lo azotar\u00e1n y lo matar\u00e1n. Y tres d\u00edas despu\u00e9s, resucitar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p>Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jes\u00fas y le dijeron: \u00abMaestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir.\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieren que haga por ustedes?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le dijeron: \u00abConc\u00e9denos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando est\u00e9s en tu gloria.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abNo saben lo que piden. \u00bfPueden beber el c\u00e1liz que yo beber\u00e9 y recibir el bautismo que yo recibir\u00e9?\u00bb<\/p>\n<p>\u00abPodemos\u00bb, le respondieron.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas agreg\u00f3: \u00abUstedes beber\u00e1n el c\u00e1liz que yo beber\u00e9 y recibir\u00e1n el mismo bautismo que yo. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a m\u00ed concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados.\u00bb<\/p>\n<p>Los otros diez, que hab\u00edan o\u00eddo a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos. Jes\u00fas los llam\u00f3 y les dijo: \u00abUstedes saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus due\u00f1os, y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder as\u00ed. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos. Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, Juan y Santiago se pelean por un puesto; porque no entienden que el reinado de Jes\u00fas es un reinado espiritual, un reinado que transforma desde adentro del hombre, para sacarnos las \u00abc\u00e1scaras\u00bb que tenemos y poder encontrar el ni\u00f1o interior, como se dice, nuestro peque\u00f1o interior, y as\u00ed, por supuesto despu\u00e9s, transformar la realidad; pero empieza desde adentro. Por eso, terminan pele\u00e1ndose y, al mismo tiempo, los otros diez se indignan. En definitiva, son todos d\u00e9biles, eso muestra la palabra de hoy, ninguno descubre la verdadera propuesta que vino a hacerles Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 paradoja! Jes\u00fas, proponiendo la peque\u00f1ez y los disc\u00edpulos proponiendo una grandeza que no comprenden; y nosotros tambi\u00e9n muchas veces andamos as\u00ed. Andamos as\u00ed en la Iglesia, andamos as\u00ed en nuestras familias, andamos as\u00ed entre nosotros, en medio de este mundo: pele\u00e1ndonos, a veces sutilmente, por un puesto, indign\u00e1ndonos por el puesto que tiene el otro. No somos del mundo, pero, sin embargo, a veces parecemos de este mundo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando en la Iglesia nos peleamos como se pelean los de afuera, como se pelearon los disc\u00edpulos, es porque no comprendimos nuestra misi\u00f3n; esta es una gran debilidad de los hombres, de todos, con la cual lucharemos hasta el final. Ojal\u00e1 nos di\u00e9ramos cuenta de esto, ojal\u00e1 nos convirti\u00e9ramos en hombres y mujeres \u00abespirituales\u00bb, como dice san Pablo: \u00abEn hombres nuevos\u00bb, y nos demos cuenta que la verdad de la vida, la esencia de la vida, pasa por otro lado, por la peque\u00f1ez que nos hace grandes, por la fortaleza que triunfa en la debilidad. Mientras tanto, seremos cristianos que andamos as\u00ed, andamos detr\u00e1s de Jes\u00fas, pero en otra sinton\u00eda, mientras \u00e9l nos habla de entrega y amor. S\u00ed, puede ser, caminamos, estamos con \u00e9l de alg\u00fan modo, pero, en realidad, vamos ah\u00ed, en el mont\u00f3n, en la masa, sin ser lo que debemos ser realmente, sin distinguir realmente lo que Jes\u00fas nos pide. Sin embargo, Jes\u00fas hoy, con una gran bondad, saca lo mejor de ellos, saca lo mejor de esa gran debilidad: \u00abUstedes no saben lo que piden, ustedes no saben que al pedir esto se van a involucrar en algo m\u00e1s complicado, van a seguirme, se estar\u00e1n comprometiendo a entregar la vida, como lo voy a hacer yo. No hay otro camino\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, Jes\u00fas, de esa gran debilidad, saca la palabra m\u00e1s linda que podemos elegir hoy: Podemos, dice as\u00ed: \u00abPodemos\u00bb, de Juan y de Santiago. \u00abPodemos\u00bb, dijeron ellos, sin saber lo que estaban pidiendo, y finalmente, ellos terminaron entregando y dando su vida por Jes\u00fas, \u00bflo sabias?<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, Jes\u00fas tambi\u00e9n nos maravilla hoy con esta pedagog\u00eda: de una gran debilidad, saca hombres entregados, saca hombres nuevos, transformados. Como lo quiere hacer con vos y conmigo si nos animamos a decirle hoy: \u00abPodemos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios quiera que a nosotros nos pase lo mismo, ojal\u00e1 que encontremos la verdad de nuestra vida, ojal\u00e1 que encontremos que la vida no pasa por tener un \u00ablugar\u00bb para con los otros, por un \u00abreconocimiento humano\u00bb, por un progreso mundano que aparentemente genere el aplauso de los dem\u00e1s, sino que nuestra vida pasa por hacernos peque\u00f1os al modo de Jes\u00fas, por hacernos servidores de los otros.<\/em><\/p>\n<p><em>Entre nosotros, los cristianos no deben suceder as\u00ed; los que pisotean y les quieren mostrar su autoridad al mundo, son otros, no caigamos en lo mismo, \u00a1cuidado! \u00bfNosotros no andaremos a veces haciendo lo mismo?, \u00bfno estaremos haciendo lo mismo en nuestras familias, imponiendo nuestra autoridad?, \u00bfo en la Iglesia, en los grupos, en los movimientos, en las parroquias, no hacemos lo mismo a veces? No impongamos nada a nadie, sino hag\u00e1monos peque\u00f1os, servidores de los dem\u00e1s, porque solo el amor impone lo que Dios desea. \u00bfTe anim\u00e1s a decir juntos hoy \u00abpodemos\u00bb?\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras iban de camino para subir a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas se adelantaba a sus disc\u00edpulos; ellos estaban asombrados y los que lo segu\u00edan ten\u00edan miedo. 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