{"id":8242,"date":"2026-06-06T00:00:30","date_gmt":"2026-06-06T03:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8242"},"modified":"2026-06-05T08:58:50","modified_gmt":"2026-06-05T11:58:50","slug":"ix-sabado-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ix-sabado-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"IX S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8242-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06-junio-audio-IX-SabadoDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06-junio-audio-IX-SabadoDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06-junio-audio-IX-SabadoDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06-junio-audio-IX-SabadoDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas ense\u00f1aba a la multitud: &#8220;Cu\u00eddense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y en los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos ser\u00e1n juzgados con m\u00e1s severidad&#8221;.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se sent\u00f3 frente a la sala del tesoro del Templo y miraba como la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. Lleg\u00f3 una viuda de condici\u00f3n humilde y coloc\u00f3 dos peque\u00f1as monedas de cobre. Entonces \u00e9l llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: &#8220;Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto m\u00e1s que cualquiera de los otros, porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que pose\u00eda, todo lo que ten\u00eda para vivir&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Terminamos una nueva semana acompa\u00f1ados de las palabras de Dios, de las palabras que no pasan, que permanecen para siempre, de coraz\u00f3n en coraz\u00f3n, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n hasta el fin de los tiempos, aun cuando todo pase. Palabras de Dios, palabras que quedaron grabadas para siempre en la Sagrada Escritura, por aquellos que inspirados por \u00e9l las escribieron, y en cada coraz\u00f3n que las cree y las lleva a la vida, a la pr\u00e1ctica. Por eso, podr\u00edamos quedarnos sin biblia, sin papel escrito de la palabra de Dios. Pensando en algo dr\u00e1stico, que se acaben todos los libros, que se rompan todos los lugares donde est\u00e1 guardada esa palabra de Dios. Sin embargo, la palabra de Dios permanece en tu coraz\u00f3n y en el m\u00edo cuando las vivimos. Jam\u00e1s pasar\u00e1n. Hay palabras o frases de la Palabra de Dios que es bueno, por eso, no dejarlas, de alguna manera, \u201cpasar\u201d f\u00e1cilmente. Qu\u00e9 lindo intentar seguir repas\u00e1ndolas por el coraz\u00f3n, porque son claves, son importantes. Son palabras que engendran otras palabras. Podr\u00edamos decir que engendran actitudes distintas en nosotros. Palabras que nos ayudan a cambiar de pensamiento, palabras que no pasan jam\u00e1s, pero que hay que hacerlas revivir una y otra vez. \u00bfC\u00f3mo hacer para hacerlas revivir? Vivi\u00e9ndolas nosotros, llev\u00e1ndolas a la pr\u00e1ctica, no dejando que caigan en corazones agujereados, sino en corazones dispuestos a hacerlas carne. \u00bfQu\u00e9 palabra de Dios te representa a vos? \u00bfCon qu\u00e9 palabra de Dios cre\u00e9s que los dem\u00e1s te recordar\u00e1n el d\u00eda que te toque partir? \u00bfQu\u00e9 palabra de Dios mostr\u00e1s al mundo que no cree? Es lindo pensarlo as\u00ed. Es lindo pensar que cada uno de nosotros, de alguna manera, como en el gran libro de la vida, en el gran libro que Dios quiere decirle a la humanidad, de alguna manera, cada uno de nosotros es como una palabra que forma todo el mensaje de Dios. Y es bueno pensar cu\u00e1l es la que a m\u00ed me encontr\u00f3, porque la palabra de Dios, de alguna manera, nos encuentra, nos topa por el camino.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, muchas veces te propongo repasar Algo del Evangelio de la semana. Creo que es una ayuda m\u00e1s, un paso m\u00e1s que podemos dar. Sin embargo, en este s\u00e1bado te propongo que meditemos el de este d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Se puede decir que todo el evangelio, todos los textos del evangelio, son como un drama entre los que necesitan ser salvados, y lo demuestran, y los que no necesitan salvaci\u00f3n y est\u00e1n orgullosos de eso, los que se creen tenerlo todo y no necesitan de nadie. Te dir\u00eda que toda la historia de la humanidad es la historia de los que se creen salvados por s\u00ed mismos, por el poder, por el dinero, por el prestigio, por la fama, por una religiosidad del cumplimiento, por sus propios planes y miles de cosas m\u00e1s, y de los que nunca se consideran salvados por alguna circunstancia humana, por el contexto en el que vivimos, sino los que siempre manifiestan que la salvaci\u00f3n es un regalo. Es un regalo que viene de lo alto y no de este mundo material, y Jes\u00fas, en el medio de la historia, en todo sentido, queriendo mostrarnos con su amor, que la verdadera salvaci\u00f3n no viene de los poderes de este mundo, sino que viene de su amor misericordioso, de su coraz\u00f3n que ama hasta el final, y que desde la cruz nos sigue diciendo que no vale la pena \u201cbajarse de la cruz\u201d y no querer sacrificarse por el amor, sino que vale la pena amar hasta el fin; que no vale la pena querer ocupar los primeros puestos, ser saludados en las plazas, en los lugares p\u00fablicos, ser aplaudidos por los dem\u00e1s. No vale la pena, sino que vale la pena otra cosa.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, la pobre viuda del evangelio de hoy, una viuda pobre, mejor dicho, dio m\u00e1s que nadie. Es la viuda pobre que no quiso, de alguna manera, guardarse nada para s\u00ed misma, sino que, con lo poco que ten\u00eda, quiso ayudar a otros para poder salvarlos, para poder ayudarlos. No se mir\u00f3 a s\u00ed misma y cuid\u00f3 lo poco que ten\u00eda, lo amarroc\u00f3, lo guard\u00f3, pensando en su subsistencia, sino que confi\u00f3 en que, dando con el coraz\u00f3n, nunca ser\u00eda abandonada por Dios. Esa es la l\u00f3gica del que es generoso, que da sabiendo que nunca ser\u00e1 abandonado. Da sabiendo que todo lo que se da, de alguna manera, se multiplica y as\u00ed como \u00e9l pudo ser generoso, siempre habr\u00e1 alguien generoso con \u00e9l. Esa es la l\u00f3gica del generoso. No es que lo hace para que le den, pero lo hace confiando en que alguien, m\u00e1s bueno que \u00e9l, o igual que \u00e9l, aparecer\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>La m\u00e1s pobre dio m\u00e1s que todos los ricos, seg\u00fan la Palabra de hoy. Evidentemente, como dec\u00eda alguien por ah\u00ed, Jes\u00fas no sabe mucho de matem\u00e1tica. \u00bfC\u00f3mo es posible que alguien que dio menos en cantidad sea en realidad el que m\u00e1s dio? \u00bfTe parece l\u00f3gico eso? \u00bfLe parece l\u00f3gico a este mundo que busca en todo sacar el m\u00e1ximo beneficio con la m\u00ednima inversi\u00f3n? Jes\u00fas no sabe ni de matem\u00e1tica, ni de inversi\u00f3n, ni de mercados, ni de conveniencias y, por ah\u00ed, lo que \u00e9l mide y calcula pasa por otro lado, pasa por el coraz\u00f3n, que no puede medirse. Me inclino a pensar que \u00e9l mira lo que a nosotros nos cuesta ver. Para Jes\u00fas dar mucho no es directamente proporcional a dar con el coraz\u00f3n y dar poco puede ser compatible con darlo todo. No siempre, pero puede ser compatible, como el caso de hoy. Una cosa extra\u00f1a para nuestra mentalidad que todo lo calcula, que todo lo mide y lo cuenta pensando que la vida del coraz\u00f3n, a veces, es matem\u00e1tica pura, donde siempre 1+1 es 2. Sin embargo, sabemos que no es as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Menos mal que las cosas de Dios no son as\u00ed, si no estar\u00edamos bastante complicados todos. La vida del coraz\u00f3n no es una ciencia exacta, ciencia al estilo de este mundo. Es ciencia, pero del coraz\u00f3n. Va por otros carriles. Y mientras nosotros queremos encasillar y encajonar todo en c\u00e1lculos y n\u00fameros, incluso, a veces, la salvaci\u00f3n, negociando con Dios para ver qu\u00e9 nos dar\u00e1, si le damos algo o cu\u00e1ndo nos dar\u00e1 lo que queremos que nos d\u00e9, Jes\u00fas se encarga de \u201cpatear el tablero\u201d y ense\u00f1arnos un modo nuevo de ver las cosas, de entender la realidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Intentemos hoy vivir y pensar que la \u201csalvaci\u00f3n\u201d de nuestra vida, la alegr\u00eda y la felicidad de nuestra vida, porque eso es la salvaci\u00f3n, la comuni\u00f3n profunda con nuestro Dios que es Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, la salvaci\u00f3n y la alegr\u00eda de nuestra familia no pasa por la cantidad de bienes que tengamos y acumulemos, sino que pasa, en el fondo, y bien arribita tambi\u00e9n, por la generosidad con la que vivamos. Sea mucho o poco lo que demos, no importa. El c\u00e1lculo mejor dej\u00e9moslo en manos de Jes\u00fas, que, gracias a su Padre, por ah\u00ed, no sabe tanto de matem\u00e1tica. Aprendemos de esta viuda, que supo darlo todo, aunque nadie se hab\u00eda dado cuenta, sino solamente Jes\u00fas. Qu\u00e9 bueno, qu\u00e9 lindo que Jes\u00fas sea el \u00fanico que se d\u00e9 cuenta lo que verdaderamente damos cuando damos. Gracias Se\u00f1or por mirar el coraz\u00f3n y no mirar las apariencias.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas ense\u00f1aba a la multitud: &#8220;Cu\u00eddense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y en los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos ser\u00e1n juzgados con m\u00e1s severidad&#8221;. Jes\u00fas se sent\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8244,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-8242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marcos","tag-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8242"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8248,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8242\/revisions\/8248"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}