{"id":8249,"date":"2026-06-07T00:00:13","date_gmt":"2026-06-07T03:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8249"},"modified":"2026-06-05T17:53:50","modified_gmt":"2026-06-05T20:53:50","slug":"solemnidad-del-cuerpo-y-la-sangre-del-senor-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/solemnidad-del-cuerpo-y-la-sangre-del-senor-3\/","title":{"rendered":"Solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8249-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/07-junio-audio-solemnidadCuerpoSangreCristo-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/07-junio-audio-solemnidadCuerpoSangreCristo-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/07-junio-audio-solemnidadCuerpoSangreCristo-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/07-junio-audio-solemnidadCuerpoSangreCristo-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a los jud\u00edos:<\/p>\n<p>\u00abYo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivir\u00e1 eternamente, y el pan que yo dar\u00e9 es mi carne para la Vida del mundo.\u00bb<\/p>\n<p>Los jud\u00edos discut\u00edan entre s\u00ed, diciendo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo este hombre puede darnos a comer su carne?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que, si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendr\u00e1n Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda.<\/p>\n<p>Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en m\u00ed y yo en \u00e9l.<\/p>\n<p>As\u00ed como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivir\u00e1 por m\u00ed.<\/p>\n<p>Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivir\u00e1 eternamente.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 creen que Jes\u00fas eligi\u00f3 esta forma tan particular de quedarse con nosotros para siempre? \u00bfPor qu\u00e9 creen que Jes\u00fas eligi\u00f3 quedarse como una \u201ccomida\u201d, una forma tan sencilla? Nuestro Dios es un poco loco\u201d. Algo as\u00ed dije y pregunt\u00e9 una vez, en un serm\u00f3n de una misa de Corpus Christi, intentando que reflexionemos con los ni\u00f1os ese d\u00eda sobre este misterio tan maravilloso de la Eucarist\u00eda; tan, a veces, incluso, incomprensible. Bueno, ese d\u00eda respondi\u00f3 Johnny, ese peque\u00f1o amigo m\u00edo, \u00bfte acord\u00e1s? Tom\u00f3 la palabra y empez\u00f3 diciendo: \u201cBueno, hablo yo porque si no ac\u00e1 no habla nadie\u201d. Con mucha gracia y ocurrencia, pero, al mismo tiempo, con una gran sensibilidad espiritual. \u00c9l siempre estaba atento a lo que pasaba en la misa. Estar con ese ni\u00f1o, era un continuo disfrutar, porque uno entend\u00eda, claramente y de manera palpable, lo que quiere decir Jes\u00fas cuando nos pide que \u201cnos hagamos como ni\u00f1os\u201d. Contestaba gesticulando, explicando con sus manos y sus gestos lo que dec\u00eda con sus palabras; pero bueno, vamos al grano\u2026 \u00bfQu\u00e9 dijo finalmente, Johnny, ese d\u00eda? Dijo algo as\u00ed: \u201cSe qued\u00f3 as\u00ed, por lo menos eso pienso yo, porque quiere que agradezcamos lo que nos da. Cuando estoy en casa y mi mam\u00e1 me trae la comida, yo junto las manos, miro al cielo y le digo a Diosito: \u2018Gracias por lo que me das, gracias por tener comida\u2019. Y bueno, con Jes\u00fas tenemos que hacer lo mismo, tenemos que agradecerle que se nos da como alimento\u201d. Es dif\u00edcil, en realidad, que pueda decirte si literalmente dijo eso, pero recuerdo que fue algo muy similar. No s\u00e9 si es necesario, la verdad, agregar algo m\u00e1s: Un ni\u00f1o que se da cuenta que, en la sencillez del pan y el vino, Jes\u00fas se nos queda como alimento y necesita que le demos gracias. Eso es la misa. Eso celebramos en este d\u00eda. Quien no da gracias por los alimentos que tiene en su mesa cada d\u00eda, no sabe vivir, no vive bien. El otro d\u00eda, cuando fuimos a darle de comer a la gente de la calle con algunos fieles de mi parroquia y juntamos a los que estaban ah\u00ed ese d\u00eda, para dar gracias, no me olvido m\u00e1s con la devoci\u00f3n que esa gente de la calle dio gracias por los alimentos que ten\u00eda. Se abrazaban. Me abrazaban. Rezaban el Padrenuestro con fervor. Me ped\u00edan la bendici\u00f3n, me pidieron si ellos me pod\u00edan bendecir. Bueno, fue maravilloso. Gente con poco alimento, \u201csin techo\u201d, que dieron gracias de una manera admirable. Por eso, el que no da gracias por lo que tiene, no vive bien. Y quien no da gracias, en este d\u00eda, en toda la Iglesia, por el don de la Eucarist\u00eda es porque todav\u00eda no se dio cuenta de lo que significa.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy no es apto para tibios. La fiesta que celebramos hoy no es apta para cristianos que no est\u00e1n convencidos de semejante misterio, o dicho en positivo, nos ayuda a que tomemos conciencia que finalmente todo encuentra sentido en la Eucarist\u00eda y, que aunque Johnny no lo sab\u00eda muy bien, quiere decir \u201cDar gracias\u201d, quiere decir \u201cAcci\u00f3n de gracias\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de nosotros sin la Eucarist\u00eda? Sin la Eucarist\u00eda, sin el Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or presente realmente en nuestra vida. No habr\u00eda Iglesia, no ser\u00edamos nada, no podr\u00edamos nada, ser\u00edamos pura palabrer\u00eda, sin amor concreto y visible. \u00bfPara qu\u00e9 nos reunir\u00edamos un domingo? \u00bfPara vernos las caras entre nosotros solamente? Solo nos puede convocar y reunir \u00e9l. Nos reunimos por \u00e9l y en \u00e9l.\u00a0 \u00c9l hace la Iglesia d\u00eda a d\u00eda, con su amor, entreg\u00e1ndose siempre, sin condiciones. Aunque vos y yo a veces no nos demos cuenta, aunque, a veces, lo tenga yo en mis manos y aun as\u00ed ni me d\u00e9 cuenta. Incluso sabiendo que muchas veces no lo valoramos ni los fieles, ni nosotros los sacerdotes. No terminamos de comprender.<\/em><\/p>\n<p><em>Si supi\u00e9ramos, si comprendi\u00e9ramos realmente, con el coraz\u00f3n, que \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed en la Eucarist\u00eda, c\u00f3mo nos emocionar\u00edamos. \u00a1C\u00f3mo correr\u00edamos a buscarlo!<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, a veces lo traicionamos, lo cambiamos por cualquier cosa, queremos &#8220;comprar&#8221; todo y nos olvidamos de agradecer. Cambiamos a veces a Jes\u00fas por tan poco.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Cu\u00e1nto amor nos hace falta, Se\u00f1or!, \u00a1Perdonanos Se\u00f1or, en este d\u00eda, por nuestra falta de amor hacia vos en la Eucarist\u00eda! Tenemos que reconocerlo: a veces, sin darnos cuenta, nos pusimos en el centro, pusimos excusas de todo tipo: &#8220;si lo sentimos o no&#8221;, &#8220;no siento ir a Misa&#8221;, &#8220;no me gust\u00f3&#8221;, &#8220;no me gusta esto o lo otro\u201d. Incluso, a veces, en la Iglesia podemos mirarnos demasiado el ombligo y no miramos al verdadero centro del mundo y de cada celebraci\u00f3n, que es Jes\u00fas Resucitado en la Eucarist\u00eda. Pienso, la verdad, que no terminamos de comprender. Somos bastante ignorantes.<\/em><\/p>\n<p><em>Danos, Se\u00f1or, la gracia de proclamar con firmeza y alegr\u00eda, que sos el centro, que sos el centro de la vida de la Iglesia y el centro de todo el mundo en ese pedacito de Pan, escondido, humilde y silencioso.<\/em><\/p>\n<p><em>Y, por eso, nos sacas a las calles hoy, en tantos lugares del mundo, en procesi\u00f3n; para alabarte, para adorarte, para reconocerte vivo y presente, y para decirte: \u201cSe\u00f1or: vivimos por Vos, gracias a Vos y queremos vivir por Vos, para Vos y para los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Queremos descubrir que ese vac\u00edo que a veces sentimos es por no haber dado gracias, por no saber dar gracias. Es por no saber reconocerte y solamente esto puede saciarse arrodill\u00e1ndonos frente a tu Presencia real, y tambi\u00e9n &#8220;arrodill\u00e1ndonos&#8221;, por decirlo as\u00ed, ante la posibilidad de amar a los dem\u00e1s. Que no nos olvidemos de amarte en los dem\u00e1s, Se\u00f1or, porque tambi\u00e9n est\u00e1s ah\u00ed. Te adoramos en la Eucarist\u00eda para poder amarte en los otros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a los jud\u00edos: \u00abYo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivir\u00e1 eternamente, y el pan que yo dar\u00e9 es mi carne para la Vida del mundo.\u00bb Los jud\u00edos discut\u00edan entre s\u00ed, diciendo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo este hombre puede darnos a comer su carne?\u00bb Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abLes aseguro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8250,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-8249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8249"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8253,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8249\/revisions\/8253"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8250"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}