{"id":8254,"date":"2026-06-08T00:00:00","date_gmt":"2026-06-08T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8254"},"modified":"2026-06-07T12:59:42","modified_gmt":"2026-06-07T15:59:42","slug":"x-lunes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/x-lunes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"X Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8254-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/08-junio-audio-X-LunesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/08-junio-audio-X-LunesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/08-junio-audio-X-LunesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/08-junio-audio-X-LunesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al ver a la multitud, Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00e9l. Entonces tom\u00f3 la palabra y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles, diciendo:<\/p>\n<p>\u00abFelices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.<br \/>\nFelices los pacientes, porque recibir\u00e1n la tierra en herencia.<br \/>\nFelices los afligidos, porque ser\u00e1n consolados.<br \/>\nFelices los que tienen hambre y sed de justicia, porque ser\u00e1n saciados.<br \/>\nFelices los misericordiosos, porque obtendr\u00e1n misericordia.<br \/>\nFelices los que tienen el coraz\u00f3n puro, porque ver\u00e1n a Dios.<br \/>\nFelices los que trabajan por la paz, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<br \/>\nFelices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.<br \/>\nFelices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de m\u00ed.<br \/>\nAl\u00e9grense y regoc\u00edjense entonces, porque ustedes tendr\u00e1n una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Empezamos un nuevo lunes, una nueva semana, de la mano de la palabra de Dios. A levantar la cabeza y el coraz\u00f3n una vez m\u00e1s, que todav\u00eda falta. Todav\u00eda nos queda mucho por caminar. En realidad, no sabemos cu\u00e1nto tiempo a cada uno, pero lo que s\u00ed sabemos es que vamos camino a la Vida eterna. Esa Vida eterna que empezamos a vivir desde ahora, cuando aceptamos las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y las vivimos, cuando creemos. Como dec\u00eda el evangelio de ayer: \u00abTodo el que cree en \u00e9l no muera, sino que tenga Vida eterna\u00bb. El que cree que Dios es Uno y Trino, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, y cree, vive de una manera distinta. Sabe hacia d\u00f3nde va. No le importa lo que pase en el camino, sino sabe y tiene claro hacia d\u00f3nde va. Por eso, empecemos esta semana, una vez m\u00e1s, con un coraz\u00f3n bien grande y muchos deseos de caminar. Me imagino que alguna vez subiste a una monta\u00f1a. \u00bfHiciste alguna vez ese esfuerzo de caminar lejos, por lo menos, por el llano? \u00bfExperimentaste esa linda sensaci\u00f3n de llegar, sentarte, tomarte algo, tomar agua y disfrutar de lo que alcanzaste? Seguro que s\u00ed. Seguro que todos tenemos esa experiencia, y es lindo hacerlo si no lo hiciste. Lamentablemente en nuestra forma de vivir moderna, especialmente hoy, esto se perdi\u00f3 mucho, pero es casi, te dir\u00eda, necesario vivirlo. Todo hombre, como Jes\u00fas lo hizo tambi\u00e9n, tiene que experimentar que toda meta, todo horizonte implica un \u201cmoverse\u201d, \u201csalir\u201d, \u201csubir\u201d, \u201ctrepar\u201d, \u201ccaminar\u201d, esforzarse para terminar alcanzando la felicidad. \u201cLa felicidad no es cuesta abajo, es cuesta arriba\u201d, aunque nos quieran ense\u00f1ar lo contrario.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Me acuerdo de esos campamentos que hac\u00edamos en la adolescencia en el colegio y me acuerdo de que el que nos guiaba nos llev\u00f3 a hacer esa experiencia de \u201chacer cumbre\u201d, como se dice, o sea, de llegar a la cima de una monta\u00f1a. No era muy alta, pero para esa edad era mucho. El cerro se llamaba \u201cNavidad\u201d. Se llama \u201ccerro Navidad\u201d, en Bariloche, al sur de la Argentina. No me olvido m\u00e1s de esa sensaci\u00f3n de llegar, de alcanzar entre muchos, aunque nos pele\u00e1bamos a ver qui\u00e9n llegaba primero corriendo al final del trayecto. Me acuerdo esa linda sensaci\u00f3n y, adem\u00e1s, me acuerdo de la sensaci\u00f3n de estar disfrutando el paisaje al llegar. Con ganas de no bajar, de quedarse a mirar y a mirar, y a contemplar todo desde arriba. \u00bfSer\u00e1 as\u00ed la experiencia de la vida? \u00bfSer\u00e1 as\u00ed la experiencia de llegar al cielo? \u00bfSer\u00e1 que andamos tambi\u00e9n en nuestra vida ahora concretamente, cuesta arriba, esforz\u00e1ndonos por llegar a la cumbre y de ah\u00ed no nos bajaremos jam\u00e1s?<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, empecemos, como dec\u00eda, esta semana, con otro coraz\u00f3n, con otras ganas. Y empezamos tambi\u00e9n cambiando de autor, de evangelista. Empezamos escuchando el gran Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a del evangelio de Mateo y durante casi tres semanas, preparate. Tres semanas estaremos escuchando, leyendo, meditando los cap\u00edtulos 5,6 y 7. En donde Jes\u00fas comienza este lindo discurso con las conocidas Bienaventuranzas. Ser\u00e1 en este Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a donde aprenderemos a ser hijos de Dios. Escuch\u00e1 bien: aprenderemos a ser hijos de Dios. Donde Jes\u00fas nos abrir\u00e1 su coraz\u00f3n para que aprendamos a vivir como \u00e9l y ser hijos verdaderamente. \u00a1Qu\u00e9 lindo empezar estos d\u00edas as\u00ed! Jes\u00fas se llev\u00f3 a la multitud y a sus disc\u00edpulos a la monta\u00f1a. Los sac\u00f3 de donde estaban para que puedan escucharlo mejor. Nosotros, en estas semanas, intentaremos hacer lo mismo. Intentemos dejarnos llevar por la dulzura de sus palabras. Jes\u00fas sube a la monta\u00f1a para que nosotros tambi\u00e9n subamos, salgamos de nosotros y nos sentemos a su alrededor y empecemos a escuchar estas palabras que salen de un coraz\u00f3n de Hijo, de un coraz\u00f3n grande, que siente como Hijo, que vive como Hijo y que quiere transmitirnos esa vida de los hijos de Dios a cada uno de nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Las Bienaventuranzas son el pre\u00e1mbulo a todo lo que vendr\u00e1. Son el coraz\u00f3n del evangelio, el rostro de Jes\u00fas. Son, en realidad, promesas que nos hace \u00e9l para que podamos vivir como \u00e9l. \u00a1Qu\u00e9 lindo! Promesas, no mandatos. Promesas de vida, de felicidad. \u00bfC\u00f3mo entender estas promesas tan particulares? \u00bfC\u00f3mo entender estas promesas que lo que menos parecen al comienzo es que hablen de felicidad? \u00bfC\u00f3mo comprender que seremos felices si somos humildes, misericordiosos, pac\u00edficos, pacientes, afligidos, deseosos de santidad, puros e incluso perseguidos? \u00bfC\u00f3mo explicarle esto a un mundo que cree que ser feliz es ser poderoso, implacable, perfecto, estrictamente justo, haciendo lo que se quiere, e incluso buscando la propia felicidad a costa de los dem\u00e1s? La verdad que es dif\u00edcil. No solo le cost\u00f3 a Jes\u00fas, le cuesta a la Iglesia, me cuesta a m\u00ed. Pero bueno, no renunciemos a intentarlo, a hacer el esfuerzo, a subir a la monta\u00f1a. Es f\u00e1cil quedarse abajo y no luchar. Es f\u00e1cil ni siquiera hacer el intento. No lo vamos a lograr solo hoy, por supuesto, sino que durante estas semanas iremos lentamente \u201cdesmenuzando\u201d el coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Para no hacerlo largo e ir terminando Algo del Evangelio de hoy, te cuento que la clave para entender las Bienaventuranzas es el mismo Jes\u00fas. Porque \u00e9l las vivi\u00f3 primero, porque \u00e9l es el Maestro para vivirlas. Y por eso mir\u00e1ndolo a \u00e9l, sabremos lo que es ser pobre de esp\u00edritu, paciente y manso de coraz\u00f3n, lo que es ser consolados, tener hambre y sed de justicia, ser misericordiosos, puro de coraz\u00f3n, trabajar por la paz y ser perseguidos. Mir\u00e1ndolo a Jes\u00fas no necesitaremos ser expertos en teolog\u00eda para comprender las bienaventuranzas y querer vivirlas, sino que nos daremos cuenta de que son el verdadero camino de la felicidad, que anhelamos y muchas veces no sabemos encontrar. Esa es la clave creo yo. Es verdad que podemos explicarlas una por una, pero para eso hay muchos libros escritos. Lo que podemos hacer nosotros en estos pocos minutos es rezar con esto, es mirarlo a Jes\u00fas para que \u00e9l nos introduzca en este misterio de sabidur\u00eda divina que viene a liberarnos de nuestras falsas felicidades, que lo \u00fanico que hacen, a veces, es que encontremos la infelicidad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfVamos juntos a subir esta monta\u00f1a?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al ver a la multitud, Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00e9l. Entonces tom\u00f3 la palabra y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles, diciendo: \u00abFelices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices los pacientes, porque recibir\u00e1n la tierra en herencia. 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