{"id":8278,"date":"2026-06-12T00:00:12","date_gmt":"2026-06-12T03:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8278"},"modified":"2026-06-12T09:41:29","modified_gmt":"2026-06-12T12:41:29","slug":"solemnidad-del-sagrado-corazon-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/solemnidad-del-sagrado-corazon-3\/","title":{"rendered":"Solemnidad del Sagrado Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8278-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/12-junio-audio-SolemnidadSagradoCorazon-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/12-junio-audio-SolemnidadSagradoCorazon-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/12-junio-audio-SolemnidadSagradoCorazon-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/12-junio-audio-SolemnidadSagradoCorazon-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo:<\/p>\n<p>\u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido.<\/p>\n<p>Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, as\u00ed como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.<\/p>\n<p>Vengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hace bien cada tanto frenar y respirar un poco en el camino de la vida, porque no todo es espina y dificultad. Es verdad, a veces rezamos en una oraci\u00f3n que\u2026 \u201cEstamos en un valle de l\u00e1grimas\u201d. Y s\u00ed, esta vida no es f\u00e1cil, pero tambi\u00e9n tenemos que encontrarle la belleza y sabor al regalo que el Se\u00f1or nos dio, a nuestros seres queridos, a toda la creaci\u00f3n, al ser cristianos, a vivir la fe. Por eso, es lindo hoy frenarse y disfrutar, de alguna manera, y contemplar, en esta gran Solemnidad, el Coraz\u00f3n inmenso, infinito, gigante de un Dios que lo \u00fanico que desea y hace es amarnos, y lo \u00fanico que desea de nosotros es que correspondamos a ese amor tan incondicional que \u00e9l nos tiene.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Pero, por eso, tambi\u00e9n, hay que reconocer que hay mucha gente que no la pasa tan bien. Hay mucha gente que sufre, y escuchar estas palabras del evangelio de hoy nos llena de consuelo y de paz. Te propongo que hoy busques una imagen del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, tan conocida por nosotros. Buscala en tu casa, buscala y mirala. Seguramente ten\u00e9s una y si no ten\u00e9s en tu casa, buscala por internet, en tu celular. Hay miles y miles, una m\u00e1s linda que la otra. Y si no ten\u00e9s en tu casa, tambi\u00e9n es un buen d\u00eda para que te propongas entronizar una imagen del Sagrado Coraz\u00f3n. Busc\u00e1 una imagen linda de esta devoci\u00f3n, que por supuesto brota del evangelio porque fue en la cruz de donde el coraz\u00f3n de Jes\u00fas se abri\u00f3 de par en par por nosotros, pero que se extendi\u00f3, especialmente, a partir del siglo XVII por la aparici\u00f3n que vivi\u00f3 Santa Margarita Mar\u00eda de Alacoque. Una vez que tengas la imagen, te aconsejo que la contemples, contemples la mirada de Jes\u00fas y mir\u00e1 fijo su coraz\u00f3n. Hace el esfuerzo por mantener la mirada en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas que contiene todos los bienes que necesitamos en esta vida. Si pod\u00e9s hacer esto en adoraci\u00f3n, frente al sant\u00edsimo o en un sagrario, mucho mejor todav\u00eda, porque ese coraz\u00f3n abierto, de par en par, para amar y recibir amor, est\u00e1 hoy especialmente en la Eucarist\u00eda. Est\u00e1 en cada sagrario esper\u00e1ndonos para que nos acerquemos a \u00e9l, para que vayamos a descansar de nuestros agobios, de nuestras cargas, de nuestras tristezas y aflicciones, sufrimientos y dolores.<\/em><\/p>\n<p><em>Muchas veces se nos ha acusado a los cristianos \u2013 y a veces con un poco de raz\u00f3n \u2013 de haber hecho demasiado hincapi\u00e9 en nuestra fe en cuestiones que no se reflejan directamente en el evangelio o que la hemos trasmitido mal, porque las hemos comprendido mal. Puede ser. Es verdad. Se nos ha acusado y se nos acusa de predicar a veces una fe basada especialmente o haciendo hincapi\u00e9 solo en el sufrimiento, en el sacrificio, en la entrega y la pura obligaci\u00f3n. En realidad, hoy te dir\u00eda que estamos para el otro lado. Se habla del amor sin la entrega, sin sacrificio, sin cumplir los mandamientos de Dios. Y eso tampoco termina siendo toda la verdad. Se nos acusa incluso de ser contrarios a la vida misma que es bella y linda, impidiendo que disfrutemos de los placeres leg\u00edtimos que nos regala, hablando de penitencia y tantas cosas m\u00e1s. Se nos acusa de hablar demasiado del pecado y no tanto del amor de Dios, pero, como te dije, eso es m\u00e1s pasado que presente. Y es verdad, puede haber cosas de verdad, pero tambi\u00e9n, hay que decir, que es verdad que muchas de las cr\u00edticas que nos hacen no son, en el fondo, m\u00e1s que caricaturas de nuestra fe, no son la verdadera fe que brota de la palabra de Dios y que la Iglesia en realidad quiere transmitir. Son malas interpretaciones o malas transmisiones. Hay que ser sinceros y asumir errores y pecados de nuestro pasado, de nuestra historia, pero no por eso hay que tirar todo \u201cpor la borda\u201d. Hay que reconocer tambi\u00e9n que Jes\u00fas lo dice claramente y sin met\u00e1foras, especialmente en Algo del Evangelio de hoy. Por eso me gusta repetirlo: \u00abVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio\u00bb. La vida, es verdad, tiene mucho de aflicci\u00f3n y agobio. La vida es, de alguna manera, tambi\u00e9n cargar con un \u201cyugo\u201d. El yugo, acordate, es esos que llevan los bueyes para poder arar, para poder tirar el arado. Eso que molesta pero que, al mismo tiempo, se transforma en bendici\u00f3n porque es lo que nos permite tirar del arado. Es lo que nos permite cargar el amor. Por m\u00e1s que este mundo, de alguna manera, que le gusta el marketing y amante de las masas, nos quiera hacer creer que \u201ctodo est\u00e1 bien\u201d, que \u201cten\u00e9s que hacer solamente lo que te hace feliz\u201d, as\u00ed nom\u00e1s, y tantas cosas m\u00e1s. Por m\u00e1s que nos quieran vender esa felicidad barata, la realidad es que ser feliz cuesta mucho y amar tambi\u00e9n. Si nos tomamos en serio la vida, como se la tom\u00f3 Jes\u00fas, amar cuesta tanto que a veces cuesta hasta la vida misma. Por eso es lindo saber que Jes\u00fas nos invita a ir a \u00e9l. Ir a su coraz\u00f3n que sabe verdaderamente de amor y sufrimiento, que en realidad sabe sufrir por amor. No es que le gusta sufrir. Sabe de agobios y de cansancio. Sabe tambi\u00e9n de recibir nuestros cansancios y nuestras tristezas, nuestros malos humores y sufrimientos y tambi\u00e9n nuestras alegr\u00edas y lindos sue\u00f1os y proyectos.<\/em><\/p>\n<p><em>Si hoy es uno de esos d\u00edas en el que te sent\u00eds agobiada, cansado, harto, con ganas de tirar todo \u201cpor la borda\u201d, ganas de bajar los brazos, ganas de no luchar m\u00e1s, ganas de sumarte a lo que \u201chacen todos\u201d, ganas de estar solo y que nadie te moleste\u2026 Si es uno de esos d\u00edas, volv\u00e9 a escuchar las palabras de Algo del evangelio de hoy: \u00ab\u2026aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio\u00bb. La paciencia y humildad del coraz\u00f3n de Jes\u00fas son el remedio a todos nuestros agobios y cansancios. La paciencia que tenemos que aprender del coraz\u00f3n de Jes\u00fas es lo que nos ayuda a llevar con mansedumbre los sufrimientos de nuestra vida. La mansedumbre y humildad de Dios hecho hombre nos ense\u00f1ar\u00e1n que lo \u00fanico que nos dar\u00e1 alivio en esta vida es vivir en paciencia y humildad, entregando todo lo que creemos que depende de nosotros, pero que, en realidad, depende mucho m\u00e1s del Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>Si pod\u00e9s, te vuelvo a decir, mir\u00e1 hoy una imagen, and\u00e1 a un sagrario, and\u00e1 a una adoraci\u00f3n y abrazando a Jes\u00fas con tu coraz\u00f3n, decile\u2026 \u201cSagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, en Vos conf\u00edo. Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, en Vos conf\u00edo\u201d. Despu\u00e9s, seguramente, me contar\u00e1s si encontraste el alivio de tu coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo: \u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido. 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