{"id":8288,"date":"2026-06-14T00:00:51","date_gmt":"2026-06-14T03:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8288"},"modified":"2026-06-13T09:47:07","modified_gmt":"2026-06-13T12:47:07","slug":"xi-domingo-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-domingo-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XI Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8288-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/14-junio-audio-XI-DomingoDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/14-junio-audio-XI-DomingoDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/14-junio-audio-XI-DomingoDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/14-junio-audio-XI-DomingoDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas convoc\u00f3 a sus doce disc\u00edpulos y les dio el poder de expulsar a los esp\u00edritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia.<\/p>\n<p>Los nombres de los doce Ap\u00f3stoles son: en primer lugar, Sim\u00f3n, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andr\u00e9s; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolom\u00e9; Tom\u00e1s y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Sim\u00f3n, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entreg\u00f3.<\/p>\n<p>A estos Doce, Jes\u00fas los envi\u00f3 con las siguientes instrucciones:<\/p>\n<p>\u00abNo vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos est\u00e1 cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den tambi\u00e9n gratuitamente\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen d\u00eda, buen domingo, buen d\u00eda del Se\u00f1or. El domingo es el d\u00eda del Se\u00f1or, en el que nos deber\u00edamos dar cuenta que no hay nada m\u00e1s importante que \u00e9l. Que \u00e9l se merece toda nuestra atenci\u00f3n, todo nuestro coraz\u00f3n, todo nuestro esp\u00edritu, porque \u00e9l es el que nos ha dado la vida, \u00e9l es que nos ha dado todo gratuitamente para que nosotros demos gratuitamente. Si los cat\u00f3licos comprendi\u00e9ramos que el domingo es el d\u00eda del Se\u00f1or, \u00a1cu\u00e1nto cambiar\u00eda nuestra vida! Muchas veces, sin darnos cuenta, hemos ido transformando el domingo simplemente en un d\u00eda de descanso para nosotros, y es verdad, tenemos que descansar. Es necesario descansar, pero descansar en el Se\u00f1or, descansar de otra manera, descansar con nuestras familias, con nuestros seres queridos, y descansar tambi\u00e9n d\u00e1ndole un tiempo a \u00e9l. \u00c9l necesita que nosotros necesitemos de \u00e9l. \u00c9l tiene sed que tengamos sed de \u00e9l. \u00c9l tiene sed que tengamos sed de alimentarnos finalmente de \u00e9l mismo, que es nuestro Salvador. Por eso, ya nos dijo tantas veces, que \u00e9l es el Pan de Vida y que, si comemos de \u00e9l, tendremos Vida eterna, viviremos de una manera distinta en esta tierra para alcanzar un d\u00eda la plena eternidad cuando estemos con \u00e9l cara a cara. Por eso, no nos olvidemos que este es el d\u00eda del Se\u00f1or y que \u00e9l se merece algo de nuestro tiempo. Escuch\u00e1 este audio de otra manera, escuch\u00e1 este audio en otro lugar, date un tiempo, tom\u00e1 tu Biblia, lee este texto que acabamos de escuchar, rel\u00e9elo porque tiene tanta riqueza como todos los textos de la Palabra de Dios.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y Algo del Evangelio de hoy tiene bastantes partes, podr\u00edamos decir, bastantes cosas para tocar y desmenuzar, es como una s\u00edntesis de muchas acciones que Jes\u00fas hizo y que quiere que nosotros tambi\u00e9n hagamos. Por eso, vamos a detenernos un poco hoy en la cantidad de verbos que existe en este texto que nos marcan, de alguna manera, lo que Jes\u00fas hizo y sigue haciendo. Vuelvo a repetir: lo que hizo y sigue haciendo. \u00abLa palabra de Dios es viva y eficaz\u00bb. En este momento Jes\u00fas est\u00e1 recorriendo todas las ciudades y todos los pueblos. As\u00ed empieza el texto. Jes\u00fas sigue recorriendo tantos lugares dispersos por el mundo, donde hay tantas personas que necesitan de su amor, de su palabra. Jes\u00fas recorr\u00eda, \u00abJes\u00fas ense\u00f1aba, dice, en las sinagogas de ellos\u00bb. Jes\u00fas sigue ense\u00f1ando especialmente en nuestros templos, en las iglesias, a trav\u00e9s de aquellos que \u00e9l eligi\u00f3 para transmitir su palabra. Jes\u00fas sigue ense\u00f1ando en aquellos que leen la Palabra de Dios en silencio y aprenden de lo que \u00e9l dijo. Jes\u00fas nos sigue ense\u00f1ando de tantas maneras distintas. En este momento est\u00e1 ense\u00f1\u00e1ndonos. \u00bfY qu\u00e9 ense\u00f1a? La Buena Noticia del Reino, \u00abproclamando la Buena Noticia\u00bb. Jes\u00fas proclama hoy en d\u00eda tambi\u00e9n a trav\u00e9s de su Iglesia que existe una Buena Noticia, que \u00e9l vino a salvarnos y que el Reino est\u00e1 entre nosotros. Y ese anuncio, esa proclamaci\u00f3n, por supuesto, redunda en sanaci\u00f3n. Jes\u00fas sanaba todas las enfermedades y dolencias. Jes\u00fas sanaba a aquellos que se acercaban con fe y sigue sanando a los que se acercan con fe. Por eso, no nos sorprendamos si hoy el Se\u00f1or realiza alguna sanaci\u00f3n, en tu coraz\u00f3n y en el m\u00edo, de alguna manera, con alguna palabra, con alg\u00fan gesto, con alguna acci\u00f3n de alguien. Jes\u00fas nos quiere sanar de tantas enfermedades y dolencias de nuestras vidas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abJes\u00fas sigue viendo a la multitud y tiene compasi\u00f3n\u00bb, dice el texto. Vio y tuvo compasi\u00f3n, porque nos ve fatigados y abatidos, cansados. A veces andamos en esta vida \u00abcomo ovejas que no tienen pastor\u00bb. Dando vueltas en c\u00edrculos sin saber a donde ir, s\u00ed, por ah\u00ed con todo, pero en el fondo con nada. Por eso, hoy tambi\u00e9n levantemos la cabeza y veamos a los dem\u00e1s, a tantas personas que tienen necesidad de compasi\u00f3n y que nadie los ve, porque solo Jes\u00fas los ve.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas convoc\u00f3 a sus doce disc\u00edpulos y les dio el poder, los envi\u00f3 tambi\u00e9n. Tres acciones que muestran la maravilla de un Dios que eligi\u00f3 a doce hombres comunes y corrientes como nosotros, tambi\u00e9n enfermos, con dolencias, con tristezas, con debilidades para darles el poder.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe imagin\u00e1s lo que debe haber sido ese momento en el que Jes\u00fas les dio el poder verdaderamente y los env\u00edo para que ellos hagan lo mismo? \u00a1Qu\u00e9 maravilla que deben haber sentido los disc\u00edpulos al darse cuenta que pod\u00edan realizar acciones maravillosas que no ven\u00edan de ellos mismos! De la misma manera, hoy el Se\u00f1or en la Iglesia nos convoca, nos re\u00fane, porque solo \u00e9l puede unirnos, nos da el poder y nos env\u00eda para que hagamos lo mismo, para que sanemos, para que busquemos a los que est\u00e1n perdidos, para que resucitemos a los muertos, para que purifiquemos a los leprosos, para que ayudemos a expulsar a los demonios.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, alegr\u00e9monos hoy de que \u00e9l Se\u00f1or nos da gratuitamente tanto amor, tanto poder para sanar, y por eso tenemos que dar gratuitamente como hemos recibido.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen domingo y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. 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