{"id":8295,"date":"2026-06-15T00:00:57","date_gmt":"2026-06-15T03:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8295"},"modified":"2026-06-13T09:51:51","modified_gmt":"2026-06-13T12:51:51","slug":"xi-lunes-durante-el-ano-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-lunes-durante-el-ano-4\/","title":{"rendered":"XI Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8295-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/15-junio-audio-XI-LunesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/15-junio-audio-XI-LunesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/15-junio-audio-XI-LunesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/15-junio-audio-XI-LunesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Ustedes han o\u00eddo que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la t\u00fanica, d\u00e9jale tambi\u00e9n el manto; y si te exige que lo acompa\u00f1es un kil\u00f3metro, camina dos con \u00e9l.<\/p>\n<p>Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hay que animarse a subir una monta\u00f1a. No es f\u00e1cil, pero es lindo subir una monta\u00f1a. Seguro que alguna vez lo hiciste en alg\u00fan campamento, como hablamos alguna vez, de chico, o ahora. Por ah\u00ed te hicieron subir una monta\u00f1a que te parec\u00eda inmensa y tuviste esa experiencia cansadora, pero gratificante al mismo tiempo. Es inevitable, para llegar arriba hay que esforzarse y despu\u00e9s, del esfuerzo, viene el gozo y la satisfacci\u00f3n. Es la propuesta para que sigamos estas semanas junto a Jes\u00fas, simb\u00f3licamente, subiendo a la monta\u00f1a. Subir para estar con \u00e9l y poder escucharlo, porque ah\u00ed arriba todo se escucha mucho mejor, para recibir en el coraz\u00f3n la ley del Reino de los hijos de Dios, la nueva ley del Reino de Dios, la que ya no qued\u00f3 grabada en piedras, en tablas de piedras como la ley de Mois\u00e9s, sino que qued\u00f3 grabada en los corazones de los disc\u00edpulos y desde ese d\u00eda fue transmiti\u00e9ndose de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, hasta nuestros d\u00edas. El serm\u00f3n de la monta\u00f1a empezaba con las bienaventuranzas \u00bfte acord\u00e1s? Era como el pr\u00f3logo, su comienzo, su introducci\u00f3n.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En este comienzo de semana, en este lunes, te propongo hacer juntos el camino espiritual de ir subiendo, intentar que las palabras de Jes\u00fas nos vayan atrayendo tanto, que tengamos ganas de subir interiormente para elevarnos espiritualmente. Apartate un poco, escuch\u00e1 la palabra de Dios en silencio. Por ah\u00ed con tu mujer, con tu marido, con tus hijos, pero en silencio. No hay otro camino para ver las cosas diferentes, para ver el paisaje desde otro panorama, que subir. Solo desde arriba se puede disfrutar la vista de una manera \u00fanica e irrepetible. Lo mismo pasa con las palabras del Serm\u00f3n de la monta\u00f1a, lo mismo pasa con la nueva Ley de los hijos de Dios. Solo el que sube, el que se deja elevar las comprende y asimila. Solo el que se pone en camino para subir, para salir de uno mismo, de la comodidad de sus pensamientos y sentimientos, puede aceptar que Jes\u00fas venga a decirnos: \u201cUstedes han o\u00eddo que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo\u2026\u201d. \u201cYo les digo\u201d. \u00c9l nos dice. Solo \u00e9l puede darle el sentido pleno a la ley grabada en piedras fr\u00edas y sin vida que no se pod\u00edan cumplir sin la gracia de Dios. Solo \u00e9l puede grabar la ley del amor verdadero en corazones con vida propia.<\/em><\/p>\n<p><em>Vamos a subir juntos esta semana, como te digo. Vamos a escuchar la Ley de los hijos de Dios que tiene que ser \u201csuperior\u201d dice, \u201cmejor\u201d, \u201csuperadora\u201d en comparaci\u00f3n a la de los escribas y fariseos; mucho mejor a la de los que creen que por cumplir est\u00e1n salvados. Como muchos de nosotros que est\u00e1n con la conciencia tranquila o est\u00e1n creyendo que agradan a Dios as\u00ed. Un hijo quiere m\u00e1s. Un hijo que ama no calcula. Un hijo se entrega de coraz\u00f3n entero.<\/em><\/p>\n<p><em>Como tantos hombres, a lo largo de la historia, que escucharon estas palabras de Algo del Evangelio de hoy, seguramente te sorprender\u00e1s, te asustar\u00e1s o bien te enojar\u00e1s porque te parece una locura semejante pedido de Jes\u00fas. O te parece, incluso, injusto e il\u00f3gico pedir algo as\u00ed. Pero vuelvo a decirte lo que te dije muchas veces: para comprender hay que creer, para aceptar hay que amar las palabras de Jes\u00fas, para comprender y aceptar hay que salir de uno mismo, hay que esforzarse un poco para no cre\u00e9rsela que uno se las sabe todas, para no considerar que nosotros tenemos la verdad. Se necesita humildad y para ser humilde hay que salir del yo, hay que vencer ese gigante interior, que es el ego.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cYo les digo\u201d&#8230; Yo les digo nos dice Jes\u00fas. Yo les digo que el mal no se soluciona con otro mal. Hac\u00e9 el intento de grab\u00e1rtelo en la cabeza y en el coraz\u00f3n. Que el fuego no se apaga con alcohol, que lo mojado no se seca con agua. Yo les digo que el mal solo puede ser vencido con el bien. Yo les digo que la mejor arma para destruir y afrontar el mal, en nuestra vida y en la de los dem\u00e1s, es el amor y la verdad. \u00bfY cu\u00e1l es la verdad? La verdad es que el amor es el remedio al dolor, el remedio al odio, es la respuesta a la mentira. Es la soluci\u00f3n a la ira, a la violencia, a la insensatez, a la corrupci\u00f3n y doblez de coraz\u00f3n, al enga\u00f1o, a la tristeza, a la hipocres\u00eda y as\u00ed podr\u00edamos seguir nombrando todos los males de este mundo que anidan en nuestro coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Presentar la otra mejilla, dar el manto, acompa\u00f1ar m\u00e1s de la cuenta, no es ser est\u00fapidos, no es dejarse aplastar por el mal. Al contrario, es ser inteligentes y triunfar de otra manera. Es responder con el bien. No es ser tontos y dejar que el mal triunfe dej\u00e1ndome pegar, dejando que la injusticia gane la pulseada. \u00a1No! Eso no es cristiano, no es de hijos de Dios. Poner la otra mejilla, es responder con un bien y que eso incluso nos exponga a recibir otro mal, para volver a responder con un bien, hasta el final. El que ama se expone. El que ama se expone a sufrir por amor, no por masoquismo. \u00bfQu\u00e9 es lo que pretendemos hacer cuando respondemos a un mal con otro mal? Esa es la pregunta. Ganar. Triunfar. Queremos hacer justicia por mano propia y lo hacemos a nuestra manera, creyendo que de ese modo lo solucionaremos. Pero tenemos que entender que no hay otra manera de vencer el mal que con el bien. No existe otro camino posible por m\u00e1s que nos empe\u00f1emos en buscar otros caminos.<\/em><\/p>\n<p><em>Prob\u00e1, probemos hoy vivir estas palabras llenas de sabidur\u00eda, en lo sencillo de nuestra vida. Respondamos con una sonrisa alegre al saludo amargo del lunes por la ma\u00f1ana, ese saludo de tu compa\u00f1ero o jefe del trabajo. Respond\u00e9 dejando el asiento a otro, aunque a vos te lo hayan negado. Respond\u00e9 dando m\u00e1s de lo que te pidieron y es estrictamente necesario, aunque no parezca necesario. Respond\u00e9 llamando al que te quiere y vos est\u00e1s esperando que te llame primero por la dureza de tu coraz\u00f3n. Hay miles de formas de probar. Hay cientos de oportunidades en este d\u00eda para vivir la verdad del evangelio de Jes\u00fas. Probemos, vas a ver que no nos vamos a arrepentir, vamos a salir ganando, en el fondo, lo que siempre queremos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Ustedes han o\u00eddo que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8296,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-8295","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8295"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8300,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8295\/revisions\/8300"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}