{"id":8307,"date":"2026-06-17T00:00:28","date_gmt":"2026-06-17T03:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=8307"},"modified":"2026-06-16T08:19:52","modified_gmt":"2026-06-16T11:19:52","slug":"xi-miercoles-durante-el-ano-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-miercoles-durante-el-ano-4\/","title":{"rendered":"XI Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-8307-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/17-junio-audio-XI-MiercolesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/17-junio-audio-XI-MiercolesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/17-junio-audio-XI-MiercolesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/17-junio-audio-XI-MiercolesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibir\u00e1n ninguna recompensa del Padre que est\u00e1 en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.<\/p>\n<p>Cuando t\u00fa des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando ustedes oren, no hagan como los hip\u00f3critas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.<\/p>\n<p>T\u00fa, en cambio, cuando ores, ret\u00edrate a tu habitaci\u00f3n, cierra la puerta y ora a tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hip\u00f3critas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que, con eso, ya han recibido su recompensa.<\/p>\n<p>T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El coraz\u00f3n de Algo del Evangelio de hoy creo que anda por ac\u00e1: \u201c\u2026tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1\u201d. \u00a1Qu\u00e9 alivio! Ah\u00ed est\u00e1 la clave. \u00a1Ve en lo secreto! Dios es Padre y ve todo, ve en lo secreto, ve lo que nadie ve, tu coraz\u00f3n y el m\u00edo. Quiere decir que el peligro est\u00e1 en olvidarnos de esto que es esencial. De olvidarnos de esto. De olvidarnos de qui\u00e9n es el \u00fanico que conoce el motivo y la motivaci\u00f3n de nuestras acciones. Aun cuando podemos rezar, dar toda nuestra vida a los pobres, como dice san Pablo. Aun cuando podemos privarnos de algo como sacrificio. Aun cuando podemos tener una fe que mueva monta\u00f1as si no tenemos amor, si no lo hacemos por un amor verdadero y lo m\u00e1s puro posible, de nada sirve. Nada soy. Soy como una campana que suena en el vac\u00edo. Eso tambi\u00e9n lo dice san Pablo. \u00a1Tenemos que tener cuidado! \u00bfDe qu\u00e9 entonces? Tengamos cuidado de no ser hijos vanidosos, ser\u00eda hoy la advertencia, o sea, que ponemos nuestra satisfacci\u00f3n en que finalmente nos vean, nos aplaudan, nos reconozcan, nos tengan en cuenta, nos palmeen la espalda y nos digan: \u201cChe, qu\u00e9 bueno esto que hiciste, qu\u00e9 bueno que sos. Gracias\u201d. Un hijo de Dios, en serio, que busca la satisfacci\u00f3n de su Padre y no la de los dem\u00e1s, no busca que sus hermanos lo aplaudan o vean qu\u00e9 buen hermano es, qu\u00e9 buen hijo es. El buen hijo de Dios, en realidad, se alegra finalmente en el silencio de su noche, en el silencio de su oraci\u00f3n. En el silencio de su conciencia, se alegra y se conforma. Se reconforta con saber que su Padre lo ve y lo sabe todo, que ve en lo secreto. Y esa es la recompensa. No cosas materiales, ni dones directamente, sino la \u00fanica satisfacci\u00f3n de saber que el Padre lo ve todo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso Jes\u00fas, el Hijo por excelencia, que no busc\u00f3 otra cosa que la Gloria del Padre, \u00e9l mismo nos ense\u00f1a el camino de la felicidad interior, de la felicidad verdadera y duradera. Vivir de la recompensa secreta del Padre. Acordate, es secreta. No pienses en grandes manifestaciones, en cosas maravillosas. Vivir de la recompensa secreta del Padre. \u00bfCu\u00e1l es esa recompensa? Finalmente, su amor. La satisfacci\u00f3n de saberse amado siempre, de estar siempre en sus manos, pase lo que pase, digan lo que digan, piensen lo que piensen los dem\u00e1s, y la satisfacci\u00f3n de vivir intentando agradarlo a \u00e9l, pero, acordate, no como un puritanismo, un moralismo, sino agradarlo porque, en el fondo, \u00e9l siempre est\u00e1 feliz con nosotros, aunque por supuesto siempre desea que mejoremos y cambiemos. A \u00e9l y a nadie m\u00e1s. Solamente a tu Padre que est\u00e1 en los cielos. Tu Padre, acordate, que ve en lo secreto te recompensar\u00e1. Esta recompensa del Padre es su amor infinito e incondicional \u00bfTe parece poco? Y adem\u00e1s es un amor para siempre. Qu\u00e9 bueno que cuando estemos tristes miremos de alguna manera al cielo, a nuestro coraz\u00f3n y digamos: \u201cPadre, vos ves en lo secreto, vos sabes lo que me pasa. Vos sabes porqu\u00e9 hice lo que hice, aunque nadie se haya dado cuenta. Vos sos el \u00fanico que sab\u00e9s porqu\u00e9 hice esto\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Probemos. Probemos hoy vivir de cara al Padre en este sentido, o sea, hacer toda para \u00e9l y por \u00e9l. Prob\u00e1 vivir haciendo todo sabiendo que tu Padre que ve en lo secreto te recompensa y te recompensar\u00e1 y no buscando ese aplauso, esa recompensa de los dem\u00e1s, que finalmente es pobre y pasajera y, adem\u00e1s, puede ser muy cambiante. Hoy nos pueden alabar y ma\u00f1ana nos pueden criticar, hoy nos pueden alabar por una cosa y criticar por la otra, o por la misma, una cosa y la otra. Por eso, hoy vivamos de cara al Padre que ve en lo secreto y siempre nos recompensar\u00e1.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibir\u00e1n ninguna recompensa del Padre que est\u00e1 en el cielo. 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