{"id":84,"date":"2023-06-18T00:00:15","date_gmt":"2023-06-18T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/lifeline2.webinane.com\/?p=84"},"modified":"2023-06-23T17:12:03","modified_gmt":"2023-06-23T20:12:03","slug":"xi-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XI Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-84-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/18junio-audio-XI-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/18junio-audio-XI-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/18junio-audio-XI-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas convoc\u00f3 a sus doce disc\u00edpulos y les dio el poder de expulsar a los esp\u00edritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia.<\/p>\n<p>Los nombres de los doce Ap\u00f3stoles son: en primer lugar, Sim\u00f3n, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andr\u00e9s; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolom\u00e9; Tom\u00e1s y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Sim\u00f3n, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entreg\u00f3.<\/p>\n<p>A estos Doce, Jes\u00fas los envi\u00f3 con las siguientes instrucciones:<\/p>\n<p>\u00abNo vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos est\u00e1 cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den tambi\u00e9n gratuitamente\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasi\u00f3n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abLa cosecha es abundante, pero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2237,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-84","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2250,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84\/revisions\/2250"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2237"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}