{"id":90,"date":"2023-06-25T00:00:55","date_gmt":"2023-06-25T03:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/lifeline2.webinane.com\/?p=90"},"modified":"2023-06-23T17:51:35","modified_gmt":"2023-06-23T20:51:35","slug":"xii-domingo-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xii-domingo-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-90-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/25junio-audio-XII-DomingoAno.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/25junio-audio-XII-DomingoAno.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/25junio-audio-XII-DomingoAno.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles:<\/p>\n<p>No teman a los hombres. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que yo les digo en la oscuridad, rep\u00edtanlo en pleno d\u00eda; y lo que escuchen al o\u00eddo, procl\u00e1menlo desde lo alto de las casas.<\/p>\n<p>No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman m\u00e1s bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso no se vende un par de p\u00e1jaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que est\u00e1 en el cielo. Ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen m\u00e1s que muchos p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo los reconocer\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en el cielo. Pero yo renegar\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en el cielo de aquel que reniegue de m\u00ed ante los hombres.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201c\u00bfQui\u00e9n de nosotros puede animarse a decir que nunca le tuvo miedo a algo en su vida?\u201d Que levante la mano el que nunca tuvo miedo en su vida. Todo puede ser, pero imagino en este momento, mientras escuch\u00e1s, est\u00e9s donde est\u00e9s, seas de donde seas, de la ciudad, del campo, en este pa\u00eds o en otro, joven o no tanto\u2026 imagino que ninguno de nosotros levantar\u00eda la mano si lo piensa seriamente. Por lo menos yo no me animar\u00eda. Sin embargo, como te dije, todo puede ser. Una vez, hice esa pregunta en una misa y, aunque no lo creas, solo una persona levant\u00f3 la mano. \u00bfQui\u00e9n era? Un ni\u00f1o. \u00bfSab\u00e9s qui\u00e9n fue? S\u00ed, Johnny, nuestro amigo. S\u00ed, otra vez, nuestro amigo que nos descolocaba y que no se equivocaba generalmente, solo nos descolocaba. Me hizo trastabillar la homil\u00eda porque no sab\u00eda para donde \u201cdisparar\u201d. Jam\u00e1s pens\u00e9 que alguien iba a levantar la mano y por eso prejuzgu\u00e9 que alguien pudo no haber sentido nunca miedo en su vida. Sin embargo, la respuesta sincera e inocente de este ni\u00f1o me dej\u00f3 pensando. Le dije: \u201cJohnny, \u00bfest\u00e1s seguro de que nunca tuviste miedo? Pensalo bien\u201d. Me dijo: \u201cNo padre, nunca\u201d. Yo segu\u00eda dudando y le dije otra vez: \u201c\u00bfEst\u00e1s seguro de que jam\u00e1s te pas\u00f3 algo as\u00ed?\u201d. \u201cNunca\u201d me contest\u00f3. Era verdad. Johnny nunca hab\u00eda sentido miedo a nada, pero no por temerario, sino por su sencillez, por su inocencia y, tambi\u00e9n, creo que por su confianza en Dios. Entonces, ya sin saber para d\u00f3nde \u201cdisparar\u201d le dije: \u201cJohnny, lo que pasa es que vos sos especial. Sos alguien muy especial\u201d. \u00bfSab\u00e9s que me contest\u00f3? \u201cS\u00ed, la verdad, Padre, es que soy especial\u201d. Ah\u00ed s\u00ed nos re\u00edmos un poco todos, pero de ternura.<\/em><\/p>\n<p><em>La verdad que hay que ser muy especial para no sentir nunca miedo. Es un regalo que recibi\u00f3 este ni\u00f1o tan bueno y especial, porque la mayor\u00eda de los mortales, vos y yo, de una manera u otra, disfrazado de un modo u otro, de una cosa u otra, tuvimos miedos, tenemos miedos y tendremos miedos en la vida. Son parte de la vida y por eso en Algo del Evangelio de hoy, claramente Jes\u00fas nos dice tres veces: \u201cNo teman\u2026\u201d No teman a los hombres, no teman a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma. No temamos porque \u201ctenemos contados todos nuestros cabellos\u201d. No tengamos miedo a tener miedo. No le escapemos al miedo porque a los miedos hay que enfrentarlos, reconocerlos y, como se dice por ah\u00ed, \u201cponerle nombre\u201d. Hay que preguntarnos de frente, sin miedo: \u00bfQu\u00e9 es lo que me da miedo? \u00bfPor qu\u00e9 me est\u00e1 pasando lo que me est\u00e1 pasando? \u00bfQu\u00e9 me pasa?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfA qu\u00e9 le ten\u00e9s miedo en tu vida? Preguntate hoy. \u00bfQu\u00e9 es lo que te produce miedo y te paraliza en el fondo, no te deja ser lo que podr\u00edas ser? \u00bfQu\u00e9 situaciones, personas, te generan miedo y no te permiten ser lo que en realidad sos cuando no ten\u00e9s miedo? Te diste cuenta de que, a veces, cuando estamos sueltos, sin miedo, somos distintos. Escaparles a los miedos es sumar m\u00e1s miedo, es no resolver los desaf\u00edos. Podr\u00edamos hablar mil cosas sobre los miedos. Sin embargo, el evangelio de hoy es bastante direccionado, relacionado a una cuesti\u00f3n en particular. \u00bfTenemos miedo a hablar de Jes\u00fas ante los dem\u00e1s? \u00bfTenemos miedo de reconocerlo frente a los hombres que, en definitiva, siendo un poco extremistas, lo peor que pueden hacernos es matarnos el cuerpo? Sin embargo, no es ser extremista, porque hoy en d\u00eda, actualmente, hay cristianos que son asesinados por amar a Jes\u00fas. Les matan el cuerpo, pero no el alma. No podemos olvidarnos de rezar por ellos. \u00bfTenemos miedo a Dios? \u00bfLe tenemos miedo a los hombres? \u00bfNos acercamos a Dios con confianza?<\/em><\/p>\n<p><em>Podemos andar por la vida teniendo miedo a los hombres y tambi\u00e9n teni\u00e9ndole miedo a Dios. Eso que les pas\u00f3 a Ad\u00e1n y Eva, que cuando Dios apareci\u00f3 por el jard\u00edn se escondieron, le tuvieron miedo. O tambi\u00e9n podemos andar por la vida siendo temerarios, no teni\u00e9ndole miedo ni a los hombres, ni a Dios. Sin embargo, Jes\u00fas hoy nos ense\u00f1a a qu\u00e9 hay que tenerle miedo y a qu\u00e9 no. A Dios debemos tenerle un cierto temor. Aunque parezca raro, en realidad, es \u201cun santo temor\u201d, como siempre ense\u00f1\u00f3 la Iglesia. Es el don que recibimos en la Confirmaci\u00f3n y as\u00ed lo expresa la palabra de Dios: \u201cTeman m\u00e1s bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno.\u201d Quiere decir que hay un sano temor en esta vida, hay un temor santo, un temor que nos hace bien, que nos posiciona en un lugar que debe ser, en el de ser simples criaturas que reconocen a Dios como su Se\u00f1or. Lo respetan, pero al mismo tiempo conf\u00edan. Son dos cosas posibles. Respetar y confiar. Dios es Dios, nosotros somos sus hijos. Criaturas. Dios nos ama y nosotros debemos amarlo para ser felices. Es un santo temor que nos impulsa a amar y a confiar, nos impulsa a no quedarnos y bloquearnos.<\/em><\/p>\n<p><em>En cambio, hay un temor que no nos hace bien, es el temor que nos paraliza, que no nos deja amar con libertad, que nos estanca y nos hace mediocres y que, a medida que crecemos, m\u00e1s trabas nos pone. \u00bfEs posible que a veces por respetos humanos tengamos miedo de reconocer a Jes\u00fas frente a los dem\u00e1s? S\u00ed, es posible. Pero cuidado, porque si no reconocemos a Jes\u00fas frente a otros por miedo, \u00e9l no nos reconocer\u00e1 frente al Padre. \u00bfQu\u00e9 preferimos: amar y dejar los miedos de lado o pensar solo en nosotros y perdernos de lo mejor? Por mi parte, me gustar\u00eda poder vivir como un ni\u00f1o, como Johnny, que es muy especial y nunca tuvo miedo a nada.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles: No teman a los hombres. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que yo les digo en la oscuridad, rep\u00edtanlo en pleno d\u00eda; y lo que escuchen al o\u00eddo, procl\u00e1menlo desde lo alto de las casas. No teman a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2350,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-90","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2352,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions\/2352"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}