ALGUNAS PREGUNTAS Y RESPUESTAS QUE TE PUEDEN AYUDAR

1.- ¿Qué son los ejercicios espirituales (EE)?

   Los ejercicios espirituales son un modo de buscar y hallar la voluntad de Dios en nuestra vida, no lo más perfecto objetivamente, sino lo que Dios quiere de nosotros.  Fueron inspirados a San Ignacio de Loyola y son una herramienta segura para conocer y discernir, a la luz de la oración y la razón, nuestra realidad lo mejor posible, examinándonos y conociéndonos, tanto en lo positivo para darle las gracias a Dios, como en lo negativo para superarlo con su ayuda, y finalmente para adecuar nuestra vida al Evangelio de Jesús.

   Con intención les llamamos ejercicios, porque no son un retiro espiritual convencional, sino que seguimos el método de San Ignacio en donde el ejercitante debe “hacer” lo que se le propone y dejarse acompañar por el que “da” los ejercicios.

   Según San Ignacio, los ejercicios espirituales no se predican, sino que se “dan”, se le propone al que los recibe un itinerario espiritual que debe ir haciendo, para escuchar la voz del Señor en su corazón y tomar sus propias decisiones.

2.- ¿Para quienes son los ejercicios?

    Los ejercicios son para todos aquellos, varones y mujeres, que desean de corazón encontrarse con Dios, consigo mismos y con el amor de los demás.

    No es necesario tener conocimientos previos sobre la espiritualidad ignaciana ni una formación especial. Se necesita “ánimo y libertad”, se requieren verdaderos deseos de escuchar la Palabra de Dios y estar dispuesto a vivir días de silencio exterior y de intimidad con Jesús.

3.- ¿Quién da los ejercicios espirituales?

    Los EE los da el P. Rodrigo Aguilar, que vivió la experiencia de un mes de ejercicios espirituales. Se dice que “da” los EE porque más que escuchar largas predicas, lo que se realiza es una presentación del trabajo personal de oración que debe vivir cada uno personalmente.

4.- ¿Es un retiro de silencio?

    Si. Durante esos días se propone el silencio exterior que es necesario para vivir el silencio interior y el diálogo con Jesús.

5.- ¿Debo contar mis problemas, cosas personales o intimidades?

Solamente al final de los ejercicios se dispone de un momento para compartir las experiencias con los otros, que es opcional. Sin embargo, una instancia necesaria durante esos días, es la de “confrontar” lo que se va rezando y viviendo, con aquellos que dan los EE para ir aprendiendo a discernir los signos de la voluntad de Dios. Es necesario aprender durante esos días a discernir y para eso se propone el acompañamiento espiritual con los sacerdotes a cargo.

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